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Mejillones guisados
60 minutos | Baja

Mejillones guisados

Típica de Venezuela, esta receta es perfecta para sorprender a tu familia con un plato diferente. Cocínalos primero al vapor y luego incorpóralos a un sofrito de cebolla, ajo, pimiento y tomate.

Receta archivada en: Mariscos, Guisos, Platos principales

Ingredientes para Menos 4 Más personas

Receta paso a paso

  1. Limpia los mejillones el día anterior a preparar la receta. Pimero lávalos con abundante agua del grifo para quitar los restos de suciedad de las conchas y luego ponlos en un recipiente con abundante agua y un poco de sal para limpiar la arena de su interior. Cambia el agua cada pocas horas hasta que ésta salga completamente limpia.
  2. Llena el fondo de una cazuela amplia con un poco de agua y agrega las 3 hojas de laurel y los mejillones. Con la tapa puesta, pon la cazuela a fuego medio durante 8 minutos para que los mejillones se abran con el vapor. Pasado ese tiempo retira la carne de las conchas y resérvala para más adelante.
  3. Para cocer las patatas, llena una cazuela con abundante agua y un poco de sal y ponla a calentar a fuego medio. En el momento en el que rompa a hervir agrega las patatas para que se cuezan durante 20 minutos. Cuando estén blandas, sácalas del agua y deja que se enfríen.
  4. Comienza a preparar el sofrito pelando y picando finamente la cebolla, los 2 dientes de ajo y el tomate. Por otra parte, lava el pimiento rojo y luego retírale el pedúnculo con las semillas y los pellejos antes de cortarlo en láminas.
  5. Incorpora un chorrito de aceite en una sartén y ponla a fuego medio para luego pochar la cebolla y el ajo durante unos minutos. Luego añade el pimiento y un poco de sal y deja cocinar durante 5 minutos.
  6. Pasado ese tiempo, baja el fuego al mínimo y agrega los 250 mililitros de vino blanco, dejando que se evapore el alcohol durante otros 5 minutos. A continuación, añade el tomate picado y remueve para que todos los ingredientes se integren.
  7. Tras un par de minutos ya puedes añadir la carne de los mejillones, una cucharada pequeña de pimentón rojo y pimienta negra molida al gusto. Remueve y deja reposar los últimos 5 minutos en el fuego.
  8. Pela las patatas y córtalas en rodajas antes de repartirlas por toda la superficie de la fuente en la que vayas a servir el plato. Luego reparte los mejillones guisados por encima y remata con un poco de perejil fresco picado espolvoreado por encima.

Receta completa

Los mejillones guisados son una receta típica de Venezuela, donde se consumen grandes cantidades y reciben el nombre de choros. Al vapor o rellenos son las formas tradicionales de prepararlos, pero los mejillones guisados son igual de deliciosos y perfectos para servir en una comida familiar o con amigos si lo que se busca es un plato con el que sorprender. Además, su elaboración es de lo más sencilla, pues sólo hay que abrirlos al vapor y luego cocinarlos en un sofrito hecho a base de cebolla, ajo, pimiento y tomate.

Son perfectos para una comida familiar con muchos invitados a los que sorprenderSon perfectos para una comida familiar con muchos invitados a los que sorprender

Elaboración

Como suele ocurrir siempre que se usan mejillones, almejas o cualquier otro tipo de molusco, éstos hay que prepararlos tiempo antes para limpiarlos de restos de arena. Para ello limpia los 2 kilogramos de mejillones con abundante agua del grifo para eliminar las barbas o restos de suciedad que queden pegadas en las conchas, usando si fuera necesaria la ayuda de un cuchillo. Cuando ya estén limpios, pon los mejillones a remojo con agua abundante como para que les cubra y agrega también 1 cucharada de sal. Este paso puedes hacerlo el día anterior a empezar a preparar los mejillones guisados y tendrás que cambiar el agua cada pocas horas o cuando compruebes que hay bastante arena. En el momento en el que los mejillones ya no suelten más arena es que ya están limpios y preparados para cocinarlos.

Para empezar con los mejillones guisados llena una cazuela amplia con un poco de agua y las 3 hojas de laurel, poniéndola a calentar a fuego medio. Añade también los 2 kilogramos de mejillones y luego tapa la cazuela, dejando que se cocinen durante 8 minutos. La cantidad de agua que se necesita es muy poca, la suficiente como para que los mejillones no se quemen, ya que éstos se van a abrir tan solo con el vapor. Cuando haya pasado el tiempo indicado saca los mejillones de la cazuela y ve separando la carne de las conchas. Los mejillones resérvalos para más adelante en la receta, mientras que la conchas las puedes tirar. A continuación puedes poner las patatas a hervir, poniendo en el fuego una cazuela con agua y sal. Cuando rompa a hervir agrega las 4 patatas y deja que se cuezan durante 20 minutos, momento en el que tendrás que comprobar que efectivamente están hechas pinchándolas con un cuchillo. Si todavía están duras déjalas en el agua durante unos minutos más antes de sacarlas de la cazuela y dejar que se enfríen.

Sírvelos con un poco de perejil frescoSírvelos con un poco de perejil fresco

Ahora será el momento de empezar a preparar el sofrito de estos deliciosos mejillones guisados. Pela y pica finamente la cebolla y los 2 dientes de ajo, haciendo lo mismo con el tomate y el pimiento rojo, que tendrás que asegurarte de que no tenga restos de pellejos o de semillas. A continuación, pon a calentar una sartén con un chorrito de aceite y, cuando haya alcanzado temperatura, agrega la cebolla y el ajo para que se sofrían durante unos minutos. Luego incorpora el pimiento y un poco de sal y vuelve a dejar en el fuego durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de palo para evitar que se peguen. Cuando haya pasado ese tiempo será el momento de bajar el fuego al mínimo y añadir los 250 mililitros de vino blanco al sofrito, dejando que reduzca durante 3 o 4 minutos para que se elimine todo el alcohol.

Agrega el tomate ya pelado y picado y remueve para que se integre con el resto de los ingredientes. 5 minutos más tarde ya podrás incorporar la carne de los mejillones al sofrito junto a una cucharada pequeña de pimentón dulce y pimienta negra molida al gusto. Remueve y deja que se cocine todo durante los últimos 5 minutos. Ahora puedes aprovechar para quitarle la piel a las patatas cocidas, pues ya estarán lo suficientemente frías como para que lo hagas sin riesgo de quemarte los dedos. Luego córtalas en rodajas y ponlas en la fuente en la que vayas a servir los mejillones guisados. Por último, retira la sartén con los mejillones y el sofrito y ponlos encima de la cama de patatas, dándole el último toque al plato espolvoreando un poco de perejil fresco picado por encima.

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