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Falafel con salsa de yogur
80 | Baja

Falafel con salsa de yogur

El falafel es uno de los platos más típicos de la gastronomía árabe, una deliciosa receta hecha a partir de garbanzos triturados que se fríen en la sartén y se sirven acompañados de una salsa de yogur.

Receta archivada en: Legumbres, Verduras y hortalizas, Lácteos, Sartén, Árabe, Platos principales

Ingredientes para Menos 4 Más personas

Receta paso a paso

  1. Hidrata los 300 gramos de garbanzos en agua templada durante 48 horas. En caso de no tener tanto tiempo deberás dejarlos, como mínimo, durante 1 día en el agua.
  2. Cuando estén ya hidratados, escúrrelos con un colador y pícalos hasta conseguir una textura arenosa no demasiado fina. Resérvalos.
  3. Corta la cebolla en trozos y lamina el ajo y luego tritúralos junto al perejil, el cilantro, el comino en polvo, los 5 gramos de levadura química y una pica de sal y pimienta.
  4. Incorpora los ingredientes ya triturados a la masa de garbanzos e integra todos los ingredientes hasta conseguir una masa homogénea.
  5. Haz una bola con la masa y déjala reposar durante 1 hora en un bol tapado con un paño de cocina.
  6. Da forma al falafel haciendo pequeñas bolas y aplastándolas ligeramente con la palma de la mano. Mójate las manos para que sea más sencillo y, en caso de necesitarlo, puedes añadir un poco de harina a la masa.
  7. Para freírlos pon abundante aceite en una cazuela o sartén, metiendo 3 o 4 cada vez y dándoles la vuelta para que el dorado sea homogéneo. Al sacarlos ponlos sobre un trozo de papel de cocina para que absorba el aceite sobrante.
  8. Para preparar la salsa de yogur echa en el vaso de la batidora el yogur cremoso, aceite de oliva, perejil picado, sal y pimienta y bate hasta conseguir una textura homogénea y con cuerpo.
  9. Sirve los falafel recién hechos, sobre una bandeja o plato y acompañados de la salsa de yogur.

Receta completa

Receta completa

La cocina oriental se caracteriza por utilizar ingredientes muy saludables y frescos condimentados con especias como el curry, la canela o el cardamomo que le dan un sabor único e inimitable. Las legumbres, los cereales y las verduras son algunos de los ingredientes más utilizados en esta gastronomía, aunque también destacan muchas recetas preparadas a base de carne o pescado. Dentro del mundo árabe, uno de los platos más conocidos es el falafel, hecho a base de garbanzos -aunque en Egipto es tradicional cocinarlo con habas-, con gran presencia del cilantro y, normalmente, servido con alguna salsa. Si quieres aprender a preparar tu propio falafel casero con salsa de yogur tan sólo tienes que seguir esta receta, así que toma mucha nota.

Elaboración

Los garbanzos, el ingrediente principal de este falafel, será lo primero que hay que empezar a preparar. El truco para conseguir la textura arenosa que caracteriza al falafel es hidratar los garbanzos en agua, no cocerlos. Eso sí, no es recomendable que para esta receta utilices garbanzos de bote o ya cocidos, sino que éstos tendrán que ser secos. Pon a remojo los 300 gramos de garbanzos en agua templada durante 2 días, cambiando el agua a las 24 horas. Aunque, si no tienes tanto tiempo, puedes dejar los garbanzos durante tan solo 1 día. Cuando estén ya hidratados, sácalos del agua y escúrrelos con la ayuda de un colador de malla fina; luego ponlos un par de minutos sobre un paño limpio o un trozo de papel de cocina para que queden perfectamente secos.

El falafel es uno de los platos más conocidos dentro del mundo árabeEl falafel es uno de los platos más conocidos dentro del mundo árabe

A continuación será el momento de triturar los garbanzos para el relleno del falafel. Puedes hacerlo con una picadora, una batidora o con la Thermomix hasta lograr una pasta homogénea de textura arenosa. Eso sí, ten mucho cuidado de no pasarte triturándolos, ya que los garbanzos no deben quedar demasiado finos e, incluso, no pasa nada si queda algún tropezón. Luego resérvalos para continuar con la receta. Corta la cebolla en trozos pequeños y los 2 dientes de ajo en láminas finas y échalos en un recipiente para triturarlos. Incorpora también 2 cucharadas de perejil y 1 cucharada de cilantro -mejor si estas especias son frescas-, además de 1 cucharada pequeña de comino molido, los 5 gramos de levadura química y sal y pimienta al gusto. Luego tritura todo y añádelo a los garbanzos triturados.

Remueve con una espátula para que todos los ingredientes se liguen perfectamente y consigas una mezcla homogénea. Haz una bola con la masa y deja que repose durante 1 hora en un bol tapado con un paño de cocina para que la masa crezca gracias a la levadura. Una vez haya pasado el tiempo indicado, comienza a dar forma a los falafel. Para ello mójate las manos y empieza a hacer pequeñas bolas no más grandes que una nuez y luego aplánalas un poco con la palma de la mano. Mientras las moldeas también deberás apretarlas un poco para que suelten el agua que les pueda sobrar. En caso de que consideréis que la masa está demasiado líquida o no consigáis moldearla con facilidad, podéis añadir un poco de harina para que coja más cuerpo, siendo la más recomendable la harina de garbanzo. Ten cuidado de que la masa no quede demasiado compacta porque sino el falafel quedará demasiado mazacote.

Si la masa queda demasiado compacta el falafel se quedará como un mazacoteSi la masa queda demasiado compacta el falafel se quedará como un mazacote

Para freírlos pon abundante aceite de oliva -o en su defecto de girasol- en el fondo de una cazuela o sartén honda y ponlo a calentar. Cuando el aceite haya adquirido temperatura comienza a freírlos, metiendo 3 o 4 cada vez y dándoles vueltas para que quede un dorado homogéneo por ambos lados. Cuando estén listos -aproximadamente tardan 1 minutos en freírse-, sácalos del aceite y ponlos a escurrir sobre un trozo de papel de cocina. Cuando ya hayas pasado todos por la sartén será el momento de empezar a prepara la salsa de yogur con la que suelen ir acompañados. Prepararla es muy sencilla: en el vaso de una batidora echa el yogur natural cremoso, 30 mililitros de aceite de oliva, el zumo de medio limón, un poco de perejil picado y sal y pimienta al gusto. Luego bátelo hasta conseguir una textura suave y con cuerpo. Esta salsa de yogur puedes utilizarla para una gran cantidad de platos, ya sea acompañando verduras o carne hasta como aliño para la ensalada. Para servir los falafel, colócalos en una bandeja o plato justo después de freírlos con la salsa de yogur al lado o en una salsera. ¡Qué aproveche!

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