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Croquetas de pollo asado
90 minutos | Media

Croquetas de pollo asado

Las croquetas y el pollo asado son unos platos que gustan a todo el mundo, niños y mayores, por lo que la elaboración de este plato encandilará a tus comensales.

Receta archivada en: Carnes, Lácteos, Cocina rápida, Platos principales

Ingredientes para Menos 4 Más personas

Receta completa

Es muy difícil que a alguien no le gusten las croquetas, y es que son tan deliciosas y tan queridas por la gente que hasta tienen su propia onomástica: el 16 de enero se celebra el día internacional de la croqueta. Es por ello que el plato de hoy no dejará indiferente a nadie, ya que aprenderás a preparar unas ricas croquetas de pollo asado. Las croquetas no son más que trozos de masa a base de diferentes ingredientes picados mezclados con bechamel y, que en forma ovalada, se rebozan en huevo y pan rallado y se fríen en aceite. Como ves, no tienen ningún tipo de complicación y el resultado es exquisito.

Pero es que el plato de hoy tiene un plus, y es que para hacerlo podrás aprovechar los restos de otra comida: el pollo asado. Podrás utilizar tanto los restos de la carne como la cebolla y la salsa que prepares. De hecho, es más acertado y obtendrás un resultado mejor utilizando estas sobras que haciéndolo todo de nuevo. Un consejo es que cuando prepares pollo asado hagas de más de manera que te sobre para preparar estas ricas croquetas. Pero no solo te servirán los restos del pollo asado sino también de otros guisos como puede ser el cocido, el rabo de toro, el cordero con setas y todos los que puedes imaginar.

Elaboración

En una sartén pon a calentar la mantequilla y el aceite de oliva mezclándolo bien. Añade la cebolla restante del pollo asado y, si no tienes, pica 100 gramos y añádelos a la sartén. Si la cebolla ya estaba asada, con unas vueltas en la sartén será suficiente pero, si acabas de picarla, deberás esperar a que quede tierna y dorada. Añade a la sartén la harina, aumenta el fuego y vierte la salsa del pollo asado y los 275 mililitros de leche. Remueve todo lentamente hasta conseguir una masa homogénea y sin grumos. Si no logras conseguir esta textura, puedes retirarlo de la sartén y batirlo en una batidora hasta que no quede ni un grumo. Después, deberías volver a echar la mezcla en la sartén.

No solo te servirán los restos del pollo asado sino también de otros guisosNo solo te servirán los restos del pollo asado sino también de otros guisos

Con el pollo asado deshuesado, deberás picarlo con un cuchillo o una picadora y añadirlo a la sartén. Mézclalo bien y espera unos minutos hasta que la masa se vaya volviendo más espesa. Para comprobar esto, solo tienes que observar que la masa se despegue de las paredes de la sartén. Vierte la mezcla en un plato grande o en una fuente y cubre con film transparente para dejar que se enfríe. Primero deberás dejarla a temperatura ambiente durante unas 5 horas y cuando pase este tiempo y compruebes que está fría, introdúcela media hora en la nevera. Mucha gente deja que la masa se asiente de un día para otro, ya que queda mejor.

A continuación, en un cuenco deberás romper los huevos y batirlos con un poco de sal. En otro cuenco coloca el pan rallado. Retira el film transparente del cuenco donde tienes la masa de tus croquetas y empieza a formarlas. Puedes usar tus propias manos y cuando obtengas la forma deberás rebozarlas pan rallado, luego en huevo batido, y por último de nuevo en pan rallado. Cuando las tengas todas cubiertas, pon bastante aceite en una sartén y cuando esté muy caliente echa las croquetas. Ve colocándolas poco a poco para que la temperatura del aceite no disminuya en exceso. Ve dándole vuelta a las croquetas para que se frían por ambos lados y sácalas cuando veas que están bien doradas. Colócalas en un escurridor para deshacerte del aceite restante y, pasados pocos minutos, sírvelas en un plato con papel de cocina para que este absorva aún más el aceite sobrante de la fritura. Para aprovechar que estén cremosas en su interior y crujientes por fuera, sírvelas de forma inmediata y a disfrutar.

Consejos de preparación

  • Una vez rebozadas las croquetas, puedes congelarlas para consumirlas en otro momento. Para ello, solo tendrás que colocarlas en una bandeja con papel de hornear e introducirlas en el congelador. Cuando estén congeladas puedes cambiarlas a bolsas para que te ocupen menos espacio. Si haces croquetas con diferente relleno, marca las bolsas para diferenciarlas o escribe simplemente con un rotulador en la bolsa de qué son cada una.
  • A la hora de freír las croquetas es super importante que el aceite esté muy caliente y que acabes de sacar la masa de la nevera. Esto se debe a que se trata de una masa muy blanda y, para evitar que se salga el relleno, se deben dorar lo más rápido posible en la sartén, por ello, cuánto más caliente esté el aceite en el momento de empezar a freírlas, más rápido se dorarán y menos riesgo habrá de que se salga el relleno.

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