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Rosquillas tontas y listas
90 minutos | Baja

Rosquillas tontas y listas

Estas roscas son uno de los postres típicos de Madrid durante la celebración de San Isidro y deben su curioso nombre al glaseado que llevan por encima. Pruébalas y averigua cuáles son tus favoritas.

Receta archivada en: Bollería, Masas y rebozados, Tartas, Horno, Española, Celebraciones, Postres

Ingredientes para Menos 20 Más unidades

Receta paso a paso

  1. En un recipiente bate 3 huevos junto al azúcar hasta que la mezcla espume.
  2. Agrega el aceite de girasol y 1/2 cucharada de anís triturado y vuelve a batir.
  3. Tamiza la harina y vete incorporándola poco a poco al resto de los ingredientes sin dejar de remover.
  4. Pon la masa en una superficie lisa y comienza a trabajarla con las manos hasta lograr una textura homogénea.
  5. Deja reposar la masa en la nevera dentro del bol tapado durante 1 hora.
  6. Una vez pasado ese tiempo, saca la masa de la nevera y ve cogiendo pequeñas porciones de masa para darle forma de rosquilla.
  7. Haz pequeñas bolas con las manos, luego aplástalas un poco y hazles el agujero en el centro.
  8. Coloca las rosquillas en una bandeja de horno y píntalas con la yema del huevo (no tires la clara).
  9. Mete las rosquillas en el horno a 190°C durante 18 minutos o hasta que compruebes que han adquirido un tono dorado homogéneo.
  10. Sácalas de horno y deja que se enfríen mientras preparas el glaseado de las rosquillas listas.
  11. Pon medio vaso de agua junto a 50 gramos de azúcar en un cazo y calienta a fuego medio durante 5 minutos.
  12. Sumerge la mitad de las rosquillas en el almíbar todavía caliente y deja escurrir sobre una rejilla.
  13. A parte mezcla la clara del huevo con 300 gramos de azúcar glas y un poco de colorante amarillo (opcional) y baña la parte superior de las rosquillas en él.
  14. Mezcla el resto del azúcar glas con lo que haya sobrado del glaseado y remueve. Vierte por encima de las rosquillas listas formando un enrejado.

Receta completa

La cocina tradicional madrileña tiene platos tan conocidos como el cocido madrileño, la sopa de ajo o el bocadillo de calamares. Sin embargo, son sus deliciosos postres los que consiguen hacerle la boca agua a los más golosos con dulces tan tradicionales como los huesos de santo, las torrijas madrileñas o las rosquillas.

Las rosquillas tontas y listas son un dulce típico de San Isidro en MadridLas rosquillas tontas y listas son un dulce típico de San Isidro en Madrid

Elaboración

Al contrario de lo que puede parecer, para cocinar estas deliciosas rosquillas no hay que hacer dos masas diferentes. Y es que la base de la rosquilla es la misma, lo único que cambia es la cobertura que va por encima. En el caso de las rosquillas tontas se trata de una ligera capa de huevo que le da un bonito toque brillante una vez salen del horno, mientras que en el de las listas se trata de un glaseado de azúcar fondant que se tiñe del color que se prefiera, siendo el más habitual el amarillo. El primero paso para empezar la masa de estas rosquillas es batir 3 de huevos en un recipiente amplio junto a 100 gramos de azúcar. Cuando la mezcla comience a espesarse, agrega los 50 gramos de aceite de girasol (que también puedes sustituir por aceite de oliva suave) y 1/2 cucharada pequeña de anís triturado. Bate para integrar todos los ingredientes perfectamente.

A continuación, tamiza los 250 gramos de harina con un colador o un tamizador y vete agregándola poco a poco al resto de los ingredientes en el recipiente sin dejar de remover. Cuando hayas echado ya toda la harina comprobarás que la masa ya se puede trabajar con las manos, por lo que deberás colocarla sobre una superficie limpia y lisa sobre la que puedas amasarla cómodamente. Amasa hasta conseguir una textura homogénea y lisa, momento en el que tendrás que volver a meter la masa en el bol previamente enharinado y taparla. Deja que la masa repose durante aproximadamente 1 hora dentro de la nevera. Una vez haya pasado el tiempo indicado vuelve a sacar la masa del recipiente y colócala sobre la superficie de trabajo.

Ahora será el momento de empezar a darle forma a las rosquillas de San Isidro, pudiendo hacerlo de diferentes formas. Divide la masa en pequeñas porciones a las que deberás dar forma redondeada con las manos, luego aplástalas ligeramente con la palma de la mano y, por último, hazles un agujero en el centro. Otra forma de hacerlo es haciendo churritos con la masa y luego juntando ambos extremos formando un círculo. En todo caso, si ves que la masa se te pega demasiado a los dedos puedes untártelas con un poco de aceite. A medida que las vayas haciendo ve colocándolas en la bandeja de horno cubierta con un poco de papel vegetal o papel para hornear. Cuando hayas dado forma a toda la masa, bate la yema del último huevo (no tires la clara, ya que la necesitarás para el glaseado) y pinta con ella las rosquillas antes de meterlas en el horno previamente calentado a 190°C.

Después de darle forma a las rosquillas colócalas sobre una bandeja de hornoDespués de darle forma a las rosquillas colócalas sobre una bandeja de horno

A medida que vas mojando las rosquillas en el almíbar, déjalas escurrir sobre una rejilla. Luego mezcla la clara del huevo que habías reservado con el zumo del medio limón y 300 gramos de azúcar glas. Remueve hasta conseguir una mesa espesa de color blanco, al que puedes añadir un poco de colorante amarillo si quieres. Vuelve a bañar las rosquillas en este glaseado, pero tan solo la parte superior. Luego vuelve a dejar que se sequen y, mientras tanto, mezcla el resto del azúcar glas con lo que te haya sobrado de este segundo glaseado. Mezcla y vierte por encima de las rosquillas en forma de enrejado. Cuando estén completamente secas ya tendrás tus rosquillas listas y tontas de San Isidro listas para disfrutarlas.

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