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Tarta tatín de tomate y queso de cabra
90 minutos | Baja

Tarta tatín de tomate y queso de cabra

La tarta tatín es uno de los platos más famosos de la cocina francesa, cuya receta original lleva manzana caramelizada. Nosotros te proponemos que prepares esta variante salada que está igual de rica.

Receta archivada en: Quesos, Bollería, Sartén, Francesa, Postres

Ingredientes para Menos 4 Más personas

Receta paso a paso

  1. Para hacer la masa quebrada, pon en un recipiente la mantequilla troceada y la harina. Amasa con las manos.
  2. Agrega el huevo, un chorrito de leche y una pizca de sal y mezcla todos los ingredientes con la harina y la mantequilla.
  3. Amasa hasta tener una masa homogénea y maleable. Haz una bola con ella y déjala dentro del bol cubierto con papel film. Reserva en la nevera durante 1 hora.
  4. Lava los tomates, córtalos por la mitad y ponlos en una sartén al fuego con un chorrito de aceite durante 20 minutos.
  5. Pela y trocea en juliana la cebolla y corta el queso de cabra en rodajas.
  6. Saca los tomates de la sartén, quítales la piel y ponlos cubriendo la base de un molde redondo para horno. Sazónalos con sal y azúcar.
  7. Reparte la cebolla y las hojas de albahaca por encima de los tomates y baña todo con un poco de vinagre balsámico y aceite de oliva.
  8. Cubre todo con las rodajas de queso de cabra.
  9. Saca la masa quebrada de la nevera y estírala con un rodillo. Ponla encima del molde cubriendo todos los ingredientes y recorta lo que sobre por los lados.
  10. Mete la tarta en el horno precalentado a 180° durante 30-40 minutos.
  11. Sácala del horno, deja que se temple y desmolda volcando la tarta sobre un plato antes de servir.

Receta completa

Receta completa

La tarta Tatín es un plato muy famoso dentro de la gastronomía francesa, tanto en su variante dulce como salada. Su origen se encuentra en el 'Hotel Tatín', que estaba situado en un pequeño pueblo al sur de Orleans y regentado por dos hermanas que se apellidaban igual que su hotel. Hay muchas versiones acerca de cómo surgió este plato, la más famosa es que una de las hermanas se equivocó mientras preparaba una tarta de manzana y lo arregló como pudo. El resultado fue uno de los postres más reconocidos de la cocina de Francia: la tarta tatín de manzana caramelizada, la receta original. Sea como fuere, el 'error' de las hermanas Tatín tuvo gran éxito entre la clientela, que no sólo era gente local, sino adinerados hombres que frecuentaban esa zona por ser un famoso sitio de caza y que hicieron correr la voz por todo el país. Así es como surgió la famosa tarta tatín que te vamos a enseñar a preparar a continuación, aunque en este caso se trata de una deliciosa variante de tomate y queso de cabra.

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Elaboración

El primer paso para empezar a preparar esta tarta tatín de tomates y queso de cabra es preparar la masa quebrada que será la base del plato. Corta la mantequilla, que tiene que estar fría de la nevera, en pequeños cubos y ponla en un recipiente grande junto a los 120 gramos de harina. Amasa la mezcla con las manos hasta obtener una textura granulosa como de galletas machacadas. A continuación, añade el huevo, un chorrito de leche y una cucharadita de sal y mezcla todo bien. Cuando los ingredientes se hayan integrado, vuelve amasar hasta tener una pasta homogénea y lisa. No hace falta que estés trabajando la masa mucho tiempo, sino que cuando veas que ésta ya está más o menos maleable haz una bola con ella y déjala en el recipiente cubierto con papel film. Luego métela en la nevera a reposar durante 1 hora.

Mientras la masa está en la nevera, es el momento de ponerse a preparar el relleno de esta tarta tatín. Para ello, quítales el tallo a los 5 tomates, lávalos con un poco de agua y córtalos por la mitad. Coloca una sartén al fuego con un chorrito de aceite y pon los tomates en ellos con la piel hacia abajo. Déjalos al fuego durante 20 minutos, hasta que la piel se desprenda y puedas retirarla con facilidad. Mientras los tomates están en la sartén, quítale la piel a la cebolla y córtala en juliana. Por último, corta el rulo de queso de cabra en rodajas. Un truco para que éste no se te desmenuce o se rompa al córtalo en láminas es que utilices un cuchillo sin sierra y que lo pongas unos segundos bajo el grifo abierto con agua caliente. Corta el queso mientras el filo del cuchillo aún esté templado. Ponlo debajo del agua tantas veces como necesites hasta que hayas cortado todo el rulo. Cuando ya tengas todos los ingredientes preparados, comienza poniendo los tomates en un molde circular, procurando que éstos queden repartidos de forma homogénea por toda la superficie del plato. Sazónalos al gusto con un poco de sal y azúcar.

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A continuación, reparte la cebolla y las hojas de albahaca frescas por encima del tomate ya aliñado y baña todo con un chorrito de aceite balsámico o vinagre de Módena y un poco de aceite de oliva. Por último, coloca una capa del queso de cabra ya cortado en rodajas cubriendo todos los ingredientes. Ahora es el momento de que saques la masa de la nevera después de que haya reposado durante aproximadamente 1 hora en ella. Espolvorea un poco de harina en una encimera o en una superficie lisa y pon la masa encima. Con un rodillo comienza a estirarla hasta que tenga un tamaño con el que puedas cubrir el molde. Colócala cubriendo los tomates, la cebolla y el queso. Probablemente te sobrará algo de masa por los lados, que deberás recortar con un cuchillo para que ésta se ajuste perfectamente al molde. A continuación, mete la tarta en el horno precalentado a 180° durante 30-40 minutos. Cuanto haya pasado el tiempo comprueba con la punta de un cuchillo que la masa está perfectamente cocinada. Para servirla, deja que la tarta se temple durante unos minutos fuera del horno y luego dale la vuelta sobre la fuente o plato en el que la vayas a llevar a la mesa. Sírvesela a tus invitados cuando la tarta aún esté caliente, aunque si sobra algún trozo que sepas que fría está igual de rica.

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