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Croquetas de calabaza
60 minutos | Baja

Croquetas de calabaza

Las croquetas es un plato de toda la vida y que a todo el mundo le gusta pero también se puede experimentar y probar nuevos sabores.

Receta archivada en: Verduras y hortalizas, Platos principales

Ingredientes para Menos 20 Más personas

Receta paso a paso

1 Precalentar el horno a unos 200ºC.

2 Limpia la calabaza, quitando las pipas de su interior, y trocéala.

3 Engrasa una bandeja del horno e introduzca los trozos de calabaza.

4 Echa un poco de aceite de oliva sobre los trozos de calabaza y salpimienta al gusto antes de meter la bandeja en el horno.

5 Hornea durante 45 minutos hasta que la calabaza esté tierna. Posteriormente déjala enfriar.

6 Mientras la calabaza está en el horno, pica y pocha la cebolla a fuego lento, hasta que esté bien dorada.

7 Cuando la calabaza esté fría, vierte su carne en un recipiente, separándola de la corteza.

8 Añade al mismo recipiente la cebolla y mézclalo todo bien.

La cabaza hay que limpiarla y quitarle las pipasLa cabaza hay que limpiarla y quitarle las pipas

9 Salpimienta de nuevo al gusto.

10 Agrega una cucharada de leche suavemente (opcional).

11 Coloque la mezcla en la nevera para que se enfríe por completo.

12 Ahora que está la mezcla fría podrás trabajar mejor con ella para hacer las bolas que serán las croquetas.

13 Prepara tres recipientes diferentes: uno con harina, otro con el huevo batido y el último con el pan rallado.

14 Pasa las bolas por los recipientes para empanarlos en este orden: harina, huevo y pan rallado.

15 Fríe las croquetas ya rebozadas en una sartén con abundante aceite o freidora con aceite caliente durante 1 o 2 minutos por cada lado, hasta que estén doradas.

16 Deja las croquetas que se enfríen sobre un papel absorbente, para que pierdan aceite, y ya estarán listas para comer.

Receta completa

Las croquetas de calabaza son conocidas como Kabocha korokke, su nombre original en japonés. Kabocha es el nombre que le dan a las calabazas de invierno. Es un alimento básico de la cocina japonesa, aparece en muchas recetas diferentes pero sin duda la más es la de las croquetas, o korokke en japonés. Tradicionalmente, en Japón se hacen croquetas con patatas y éstas se mezclan con otros ingredientes como cebollas, maíz, carne picada u otras verduras. Son, como en España, un alimento muy popular.

Las croquetas de calabaza se hacen simplemente con calabaza y cebolla o carne picada. En esta receta las vamos a ver con cebolla. Se sazona solo con sal y pimienta pero a pesar de estos pocos ingredientes, se trata de una receta muy sabrosa. Además, se reboza con pan rallado y después de fríe en aceite. Para su degustación, se pueden comer solas como un aperitivo o acompañadas por la salsa que más guste, para mojar.

Elaboración

Lava la calabaza para que tenga la corteza limpia, ábrela y quítale las pipas. Engrasa una bandeja de horno, o puedes usar papel vegetal para que no se pegue. También puedes usar un aerosol de cocina para rociar la bandeja y los trozos de calabaza con el aceite de oliva virgen extra. Sazona con sal y pimienta y un poco de aceite y ya tendrás lista la calabaza para meterla en el horno. Se cocinará en el horno durante 45 minutos a una temperatura de 200/210ºC, depende de la potencia de tu horno.

La receta se puede hacer con carne o un sustituto de esta para que sean veganasLa receta se puede hacer con carne o un sustituto de esta para que sean veganas

Mientras tanto, es hora de preparar la cebolla. Quita su primera capa, que siempre está un poco más seca, y pica la parte interior en trozos muy pequeños, así se cocinará más rápido. Una vez picada, ponla en la sartén a fuego lento para que se vaya pochando lentamente. Sabrás que estará lista porque tendrá un color dorado casi translúcido.

Cuando se haya terminado de cocinar la calabaza y se haya enfriado un poco, puedes desechar la corteza y verter la carne de la calabaza en un recipiente. Después, junta la cebolla ya bien cocinada y mézclalo todo. Si no te gusta encontrar los trocitos, puedes usar una trituradora para que la masa esté más fina, especialmente para que la calabaza no esté tan compacta. Si no tienes trituradora, con aplastar la calabaza con un tenedor puede ser suficiente, porque su textura será blanda después de haber pasado por el horno.

Vierte un poco de leche desnata o del tipo que más te guste en la masa para suavizarla. Esto ayudará a que la masa de las croquetas tenga una textura más suave. No es como poner bechamel como en las concretas a las que estamos acostumbrados, pero le da el toque de suavidad a la calabaza.

Una vez mezclado todo, salpimienta y mételo en la nevera para que se enfríe completamente. Esto ayudará a que la masa esté más fácil para trabajar con ella. Cuando se haya enfriado, está lista para empezar a dar forma a nuestras croquetas.

Llega el momento de preparar los recipientes del rebozado. Muchas personas tienen dudas acerca del orden que hay que seguir para rebozar. En este caso es importante, hay que seguir el orden: primero se pasa la croqueta por harina, después por el huevo y después por el pan rallado.

No te preocupes si la masa está blanda, es lo normal, así que aunque te cueste un poco no pienses que lo estás haciendo mal. La calabaza cocinada normalmente es blanda, pero cuando el rebozado esté bien frito las croquetas tendrán más consistencia.

Consejos de preparación

Déjalas enfriar sobre un papel y ya están listas para servirDéjalas enfriar sobre un papel y ya están listas para servir

- Hemos hecho una propuesta con calabaza y cebolla, pero el relleno, aparte de la calabaza, puede elegirse otro ingrediente, como por ejemplo beicon, carne picada, o cualquier otra cosa. En España hay platos tradicionales en los que se mezcla la calabaza con el beicon y ciertamente es una buena combinación, así que es otra idea para repetir este sencillo plato.

- En nuestra propuesta hemos utilizado el horno, pero puedes cocinar la calabaza con el microondas si lo prefieres. Lo importante es que no esté frita ni hervida porque para la masa es necesario que esté seca para trabajarla.

- Si piensas que el aceite de oliva virgen extra tiene un sabor demasiado fuerte, puedes cambiarlo por aceite de girasol, por ejemplo. Otra opción es cocinar la cebolla con mantequilla, aunque el resultado será algo más calórico.

- Si eres vegetariano o vegano, esta receta es ideal porque puedes sustituir la carne por otro ingrediente vegetal, eliminando el huevo también del rebozado.

- A la hora de servir, puedes acompañar tu plato con alguna salsa oriental, con ketchup, para mojar tus croquetas como si fueran nuggets de pollo, por ejemplo, o con el acompañamiento que más te apetezca para completar una comida o cena. Lo que no hay duda es que estas croquetas solas están deliciosas por sí mismas, no necesitan nada más.

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