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Tarta de mango
40 minutos | Baja

Tarta de mango

La tarta de mango es perfecta para los días calurosos de primavera y verano gracias a los sabores dulces y ácidos que da el mango.

Receta archivada en: Tartas, Frutas, Postres

Ingredientes para Menos 8 Más porciones

  • Para la base necesitamos:
  • 250 gramos de galletas María ( si pueden ser hojaldradas, mejor)
  • 100 gramos de mantequilla sin sal
  • Para el relleno de la tarta necesitamos:
  • 450 gramos de mangos troceado
  • 375 gramos de yogurt natural sin azúcar
  • 300 mililitros de nata para montar
  • 100 gramos de azúcar blanco
  • 15 gramos de gelatinas en polvo
  • 80 mililitros de agua fría
  • Para la cobertura necesitamos:
  • 350 gramos de mermelada de mango o piña
  • 5 gramos de gelatinas en polvo
  • 40 mililitros de agua fría

Receta completa

El mango es una fruta tropical muy sabrosa. Es dulce y fresca, perfecta para los días calurosos de primavera y verano. A continuación, descubre una receta super fácil y sin horno para preparar una estupenda tarta de mango, perfecta para cuando nos apetece algo más elaborado que una pieza de fruta. Se trata de una tarta súper refrescante al tener el contraste entre dulce y ácido que nos da el mango.

Elaboración

Lo primero que tienes que hacer es preparar la base de galleta si así lo deseas. Machaca o tritura las galletas y colócalas en un bol. Después derrite en el microondas la mantequilla durante unos segundos y la añadimos al bol con la galleta. Mézclalo bien hasta que veas que cuando la presionas queda compacta. Algo así como la área mojada en la playa. Echa la mezcla dentro del molde (molde alto de 23 centímetros de diámetro), es preferible que este sea desmontable, si no disponemos de uno lo mejor es que forremos el fondo y paredes con papel de horno o láminas de acetato. Con la ayuda de una espátula o una cuchara presionamos para crear una base uniforme y compacta. Es importante para que después no se desmigue al cortarla. La dejaremos reposar en el frigorífico (unos 20 minutos) mientras preparamos el resto de la tarta.

El mango es una fruta refrescante y con mucho saborEl mango es una fruta refrescante y con mucho sabor

A continuación, mezcla bien la gelatina en polvo en el recipiente con el agua fría. Una vez listo, déjalo reposar aproximadamente 10 minutos. Durante este tiempo la esponja habrá absorbido todo el agua y se habrá solidificado. Como para cocinar con ella se necesita que esté líquida, mételo unos 15 segundos en el microondas y déjalo que se derrita. Reserva. Tritura con una batidora, de mano o de vaso, el mango, con el yogur natural y la mitad del azúcar.

En cuanto veas que tienes una mezcla homogénea, añade la gelatina que habías preparado antes. Mezcla unos segundos más dejando que se integre bien. Un paso complicado es el de montar la nata. Echa la crema o nata para montar en un bol y la bates con una fuerza media-alta durante unos 2 o 3 minutos. Cuando esté a medio montar, añade la otra mitad del azúcar y continúa batiendo a la misma velocidad otro par de minutos. Quedará casi montada: consistente y espumosa pero no montada del todo para conseguir una consistencia tipo mousse.

Poco a poco añade la mezcla con el mango a la nata que has preparado. ¡Cuidado! Puede que necesites pasarla a un bol más grande. Para conservar el aire de la nata montada, hay que hacer movimientos envolventes y delicados con ayuda de una espátula.

Una vez nuestra mezcla es completamente homogénea vierte en el molde que tenías esperando en el frigorífico. Para que la superficie quede lisa menea levemente el molde sobre la superficie de la encimera y llévalo al congelador durante unos 20 minutos aproximadamente. No lo saques antes de que se cuaje la parte superior. En este punto ya tendrías una tarta riquísima que podrías acompañar con un poco de sirope de chocolate, helado o nata montado.

Puedes combinar esta fruta con otrasPuedes combinar esta fruta con otras

Sin embargo, ya que te has puesto manos a la obra mejor animarse con una bonita cobertura (que contraste con el amarillo pálido de la tarta) y algo de decoración. Para ello, repite el procedimiento que hemos utilizado antes para la gelatina del relleno de la tarta. Una vez la tienes líquida la mezclas con la mermelada que hayas escogido hasta conseguir una textura homogénea. Saca la tarta del congelador y la echas por encima. Puedes ayudarte de una espátula o cuchara pequeña para que quede uniforme. La devuelves a la nevera durante unas 4 horas. Para desmoldarla pasa una espátula por las paredes del molde. Para decorarla una vez lista puedes usar chocolate blanco derretido. Intenta que el diseño sea sencillo ya que si usas mucho puede eclipsar el sabor de la tarta. Añádele unos trocitos de mango (fresco o deshidratado) para potenciar el sabor de nuestra fruta protagonista.

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