Aprende a preparar esta rica salsa oriental con la que podrás dar un toque dulce y original a todos tus platos.
- Raciones4 personas
- Tiempo20 min
- DificultadBaja
Ingredientes para 4 personas
- 250 mililitros de miel
- 250 mililitros de agua
- 125 mililitros de zumo de limón
- 125 mililitros de salsa de soja
- 1 pizca de jengibre fresco
- Pimienta
Preparación
La salsa teriyaki es una salsa japonesa que ha traspasado fronteras y ha conseguido instalarse en las cartas y hogares de todo el mundo. Convertida en básico de muchos platos, ha revolucionado la manera de comer una simple carne o pollo e incluso pescado.
Y es que es una salsa que combina a la perfección puesto que, aunque principalmente es salada, tiene también un toque dulce que sin duda convierte un plato aburrido en otro totalmente diferente, además de original y exquisito. Su ingrediente básico es la salsa de soja que se mezcla con otro dulce como bien puede ser directamente azúcar u otras alternativas como la miel o la fruta.

Ahora bien, ten cuidado con la cantidad que utilizas, ya que si impregnas el alimento principal al completo lo único que vas a conseguir es reducir todo su sabor y parecerá que solo estás comiendo salsa. En este sentido, lo idóneo es que cuando marines la carne lo hagas con una brocha o un pincel con el que puedas dar una serie de pequeños toques.
Elaboración
La salsa teriyaki es muy sencilla de preparar y apenas tardarás unos minutos en hacerla. Lo primero que debes hacer es buscar un cazo y poner en él la cantidad indicada de miel, junto con el agua, el zumo de limón y la salsa de soja, además del jengibre y la pimienta.

Con respecto al jengibre, antes de echarlo debes pelarlo. Para ello lo ideal es utilizar un pelador porque, de lo contrario, con un cuchillo normal podrías llevarte parte importante de la carne al intentar pelarlo. Cuando lo tengas pelado coge tan solo un pedazo y como hemos indicado, échalo en el cazo con el resto de ingredientes.
El siguiente paso es muy sencillo ya que una vez que estén todos los ingredientes bien integrados, pon el cazo en el fuego y deja que hierva hasta que la salsa quede reducida. Una vez que obtenga el espesor que estás buscando, quita los pedacitos de jengibre y ya está lista para servir o para que maceres tus ingredientes favoritos.