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Pollo a la cerveza
1h | Baja

Pollo a la cerveza

Descubre cómo hacer un rico pollo a la cerveza y disfrutar de este clásico plato

Receta archivada en: Carnes, Alcohol, Platos principales

Ingredientes para Menos 4 Más personas

Receta completa

Receta paso a paso

El pollo a la cerveza es una receta tradicional y muy popular, especialmente por su fácil ejecución apta para cocinillas (si lo realizas con modificaciones más elaboradas) o para novatos. No se tarda más de 40 minutos en su elaboración y sus ingredientes son utilizados en cualquier cocina y de un precio bajo.
Para comenzar, debemos pensar si lo vamos a realizar en una olla para cocinar en el fuego o en la vitrocerámica o bien, en el horno en una cazuela.En ambos casos, se elabora de manera similar y no implica variaciones en el sabor, aunque en la cazuela de barro se ajusta a la receta más ancestral y auténtica. 

El pollo a la cerveza es una receta tradicional y muy popularEl pollo a la cerveza es una receta tradicional y muy popular

En cualquiera de los dos casos, empezamos echando el aceite de oliva y sofriendo las dos cebollas bien picadas y los tres dientes de ajo a fuego lento, pero sin que se terminen de hacer para que luego se acaben de rematar o bien en la olla o bien en la cazuela con el resto de ingredientes. Una vez estén pochados, añadimos el pimiento verde picado y el rojo y lo dejamos que se vaya haciendo junto con la cebolla y el ajo, aunque como hemos mencionado anteriormente, sin que se terminen de cocinar al completo. 
Mientras se va haciendo el sofrito, ponemos en una olla pequeña las zanahorias picadas con mucha agua, para que se hierban un poco y no nos cuesta tanto cocinarlas y se queden blandas. La tendremos unos 10 minutos aproximadamente. Luego, una vez cocidas, las echamos en la olla o sartén junto con el resto del sofrito y movemos todo durante unos 10 minutos.  
A continuación, echamos los champiñones, dejamos que se doren durante 5 minutos y removemos. Incluimos la sal y la pimienta al gusto del comensal.
A continuación, vertemos los muslitos de pollo o el pollo troceado y lo marcamos. Si lo vamos a cocinar en la olla, donde previamente hemos realizado el sofrito lo dejamos ahí, en el caso de hacerlo en la cazuela, lo sacamos de la sartén todo, sofrito y el pollo o muslos marcados y lo volcamos en la cazuela donde vamos a cocinarlo en el horno. 
En la olla volcamos la lata de cerveza, rociando bien todos los ingredientes  los movemos para que se queden bien compenetrados y añadimos dos vasos de agua,  lo ponemos a fuego  lento en la olla o a 180º en el horno, durante aproximadamente 30 minutos. Vamos revisando y removimiento, especialmente, dando la vuelta al pollo o a los muslos.
Una vez pasado los 30 minutos, volcamos la cucharada de vino blanco y corregimos la de agua si es necesario, ya que puede ser que se haya consumido y queden algunos minutos aún para terminar de cocinarse. 

Consejos de preparación

Lo más habitual es que se utilice un pollo entero, especialmente por su volumen, pero se puede utilizar cualquier parte del pollo que se prefiera, los muslos o el solomillo. La pechuga no es aconsejable porque se queda excesivamente seca.
En cuanto a la cerveza, se puede variar la receta con el tipo de cerveza. La cocina clásica aporta una cerveza rubia de toda la vida, pero se puede incorporar una con más cuerpo o incluso, para dar un toque más vanguardista al plato.
[img=Lo más recomendado, es presentarlo en pequeñas cazuelas de barro o cerámicahttps://img.bekia.es/cocina/0000/163/2.jpg[/img]

una cerveza negra que además, aportará nuevas texturas, sabor y color a nuestro pollo. 
La verdura que aportes a tu plato también puede variar según los gustos de los comensales. La normal es zanahoria y champiñones, pero puedes incluirle calabacín o berenjena. Además, también puedes incluirle en la olla o cazuela patçatas cortadas en forma panadera, así el plato será mucho más completo y será un plato principal de pollo, verduras, patatas y salsa. 

Consejos de preparación

Lo bonito de este plato es su clasicismo y su combinación de colores, para no perder esa tradición lo ideal es presentarlo sin que pierda esa esencia. Lo más recomendado, es presentarlo en pequeñas cazuelas de barro o cerámica, donde puedas poner la base de patata (si finalmente decides cocinarlas conjuntamente), dos muslos de pollo o dos trozos del pollo que elijas, una variedad de las verduras que hayas echado y rociar por encima con la salsa.

Otra opción más vanguardista, es presentarlo en un plato semiplano, poner un muslo de pollo y el segundo superpuesto encima del primero o de una forma decorativa y vertemos la salsa por encima de ambos, en el otro extremo del plato, poner las verduras haciendo una forma redondeada con las mismas y la salsa sobre los muslos de pollo. De esta manera, además de decorar, la persona se puede comer de forma diferenciada cada ingrediente que compone este plato.

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