Menú
Knödel
40 minutos | Baja

Knödel

Este plato originario del sur de Alemania es muy parecido a las albóndigas tradicionales, pero en lugar de llevar carne están hechas con pan del día anterior. ¡Anímate a probarlas y no te arrepentirás!

Receta archivada en: Masas y rebozados, Guisos, Platos principales

Ingredientes para Menos 4 Más personas

Receta paso a paso

  1. Pela y pica la cebolla y los 2 dientes de ajo. Pon una cucharada de mantequilla en una sartén puesta al fuego y cuando se haya derretido por completo pon a pochar la cebolla y el ajo durante unos minutos sin dejar de remover con una cuchara de palo.
  2. Cuando la cebolla y el ajo hayan adquirido una textura dorada, retira la sartén del fuego y reserva el sofrito para más adelante.
  3. Vierte los 250 mililitros de leche entera en una cazuela y ponla a calentar a fuego lento. Mientras tanto, corta los 250 gramos de pan en trozos pequeños y, en el momento en el que la leche rompa a hervir, échalos en la cazuela. Deja que poco a poco el pan vaya absorbiendo la leche.
  4. En un recipiente aparte bate los 3 huevos y agrega la cebolla y el ajo sofritos junto a una pizca de sal, un poco de perejil picado y pimienta negra molida al gusto.
  5. Cuando el pan haya absorbido toda la leche posible, retira el exceso de líquido e incorpora la mezcla de huevos. Remueve hasta tener una masa de textura homogénea que deberás dejar que se enfríe antes de darle forma a los knödel.
  6. Coge pequeñas porciones de masa con las manos húmedas y haz bolas del tamaño de una pelota de golf. A medida que las vayas haciendo deja que reposen en una bandeja.
  7. Para cocinar los knödel pon una cazuela con agua y un poco de sal al fuego y, en el momento en el que empiece a hervir, incorpora las bolas por tandas. Tardarán unos 15 minutos en estar listas.
  8. Saca los knödel del agua con la ayuda de una espumadera y deja que se templen antes de servírselos a tus invitados.

Receta completa

Este albóndiga alemana no es de carneEste albóndiga alemana no es de carne

Los knödel son una receta típica de Alemania del sur donde reciben el nombre completo de Semmelknödel, donde 'semmel' significa pan y knödel 'cosa redonda'. Y es que los knödel son una especie de albóndigas pero que no llegan carne, sino que su principal ingrediente es el pan blanco. También conocidas en la cocina de Austria y de la República Checa, estas deliciosas bolas se suelen preparar como acompañamiento de carne de cerdo asada o de las lentejas, así como del ya mundialmente famoso chucrut o Sauerkraut hecho a base de col. Si quieres animarte a prepararlos, aquí tienes la receta tradicional que no puede faltar en ningún libro de recetas alemanas.

Elaboración

Para empezar a preparar estos deliciosos knödel tan parecidos a las albóndigas, lo primero que tendrás que hacer es sofreír la cebolla y el ajo. Para ello pela y pica finalmente tanto la cebolla como los 2 dientes de ajo. Luego pon una cucharada de mantequilla en una sartén al fuego y, en el momento en el que se haya derretido, pon la cebolla y el ajo a pochar. No te olvides de remover de vez en cuando con una cuchara de palo, ya que el ajo se quema muy fácilmente. Cuando estén dorados, retira la sartén del fuego y reserva el sofrito para más adelante. Por otra parte, vierte los 250 mililitros de leche entera en una cazuela pequeña y ponla a calentar a fuego lento. Mientras tanto, corta los 250 gramos de pan en trozos pequeños y luego incorpóralo a la leche en el momento en el que ésta rompa a hervir. El pan es importante que sea blanco, el tradicional de trigo, y que sea de varios días anteriores para que esté duro. Éste, una vez lo incorpores a la cazuela, irá poco a poco absorbiendo la leche y reblandeciéndose. En un recipiente a parte bate los 3 huevos y luego añádeles el sofrito de cebolla y ajo junto a una pizca de sal, perejil picado y pimienta negra molida al gusto. Remueve para que todos los ingredientes se integren perfectamente.

Puedes acompañarlo con una salsaPuedes acompañarlo con una salsa

Cuando el pan ya haya absorbido toda la leche posible, retira el exceso de líquido y luego añade la mezcla del huevo a la cazuela. Mezcla durante unos minutos con una cuchara de palo hasta que se haya formado una masa homogénea. En caso de que compruebes que la mezcla ha quedado demasiado líquida y, por lo tanto, es imposible darle una forma compacta, le puedes echar unas cucharadas de harina para que espese. En el momento en el que tengas la mezcla con la textura adecuada ya podrás retirar la cazuela del fuego y deja que se enfríe la pasta durante unos minutos antes de empezar a dar forma a los knödel. Para ello coge pequeñas porciones de masa y dales forma redondeada con ayuda de las manos, más o menos del tamaño de una pelota de golf. En caso de que la masa se te quede pegada a las manos y te sea difícil trabajarlas, un pequeño truco es mojártelas con un poco de agua. A medida que las vayas haciendo déjalas reposar en una fuente hasta que termines con toda la masa. Para cocinar los knödel pon una cazuela con agua y un poco de sal al fuego y, en el momento en el que ésta rompa a hervir, ve metiendo las bolas por tandas para que se cocinen durante unos 15 minutos.

Pasado el tiempo indicado, sácalas del agua con la ayuda de una espumadera y deja que se templen durante unos minutos antes de servírselas a tus invitados. Lo normal es que lo hagas de acompañante de algún tipo de carne asada y mejor si es cerdo. También lo puedes hacer con un poco de chucrut o con alguna ensalada ligera. Y si te sobran knödel no te preocupes, ya que éstos puedes guardarlos en la nevera y al día siguiente freírlos en la sartén cortados en trozos y hacer con ellos un revuelto. También puedes optar por preparar alguna variante de la receta tradicional de knödel, ya que hay otras formas de prepararlos en el que se incluyen un poco de queso o de speck, un tipo de embutido parecido al jamón serrano. En todo caso, seguro que tus comensales les encantan tus knödel alemanes y rápidamente te pedirán la receta.

Te puede interesar

Comentarios