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Flor de calabacín
30 minutos | Baja

Flor de calabacín

La flor de calabacín es un alimento poco conocido pero que aporta muchas facilidades a la hora de cocinarlo, además de conceder una presentación estéticamente inigualable.

Receta archivada en: Verduras y hortalizas, Huevos, Comida vegetariana, Cocina rápida, Platos principales

Ingredientes para Menos 4 Más personas

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Comer sano y equilibrado está de moda, así como cuidarse tanto por dentro como por fuera, es decir, con una buena alimentación y también practicando ejercicio de manera regular y manteniendo una vida activa, lejos de ser sedentaria. Por eso, son muchas las cuentas en las redes sociales dedicadas a la cocina. Las recetas suelen ser más o menos complicadas, pero los resultados son siempre llamativos y bonitos.

Aunque pueda sorprenderte, algunas de estas recetas tan estéticas no son tan difíciles de realizar como podría parecer a simple vista, además de contener frutas y verduras que pueden ayudarte a seguir esa dieta sana y equilibrada que deseas. Una de estas recetas es la famosa flor de calabacín, la cual tiene un bonito aspecto y, además, está deliciosa.

Elaboración de la flor de calabacín

Lo primero que debes hacer es limpiar bien la flor de calabacín. Sácale el pistillo de dentro y deja solamente los pétalos, haciendo que quede completamente vacía en el interior. Puedes escoger si las quieres rellenar o si quieres dejarlas vacías a la hora de cocinarlas.

En el caso de que no quieras ponerles ningún relleno, deberás poner aceite para freír en una sartén y esperar a que esté bien caliente, sin que llegue a quemarse. Mientras se calienta el aceite, aprovecha para batir el huevo en un recipiente cóncavo y añade la harina, una pizca de sal y pimienta, un poco de agua, para que la masa no quede demasiado densa, y mézclala bien.

El aceite debe estar muy caliente para que el rebozado sea perfectoEl aceite debe estar muy caliente para que el rebozado sea perfecto

Reboza las flores en esta masa, haciendo que llegue bien por toda la superficie de las mismas, y sumérgelas en el aceite bien caliente de la sartén. Si no está muy caliente es posible que las flores puedan llegar a humedecerse y el rebozado no sea tan crujiente como deseas. Por eso, es mejor tener paciencia y esperar a que el aceite esté listo antes de echar la flor de calabacín en el mismo. Una vez estén doraditas ya podrás sacarlas del fuego y estarán listas para servir.

En el caso de que quieras cocinarlas rellenas puedes preparar una mezcla de calabacín, cebolla, tomate y huevo duro. Cocinaremos el calabacín, la cebolla y el tomate cortados a daditos en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen a fuego lento. Una vez estén blandos y bien cocinados los separaremos y los dejaremos enfriar. Podemos hervir uno o más huevos y, una vez fríos, los cortaremos a daditos y los añadiremos a la mezcla con las verduras.

Habiendo limpiado la flor de calabacín y eliminando el pistillo interior de cada una de ellas, las puedes rellenar (con sumo cuidado para que no se rompan o estropeen) con la mezcla de verduras y huevo realizada. Después tenemos la opción de freírlas en la sartén, como te hemos explicado anteriormente, o bien de cocinarlas al vapor. Utiliza un recipiente de bambú para que las flores se cocinen lentamente y luego ata los extremos con una hoja de cilantro o de perejil para que le dé sabor y te ayude a que el relleno no se salga durante el proceso de fritura o de cocción al vapor.

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