El carpaccio de ternera, un plato delicioso y súper sencillo de preparar que triunfa en todos los restaurantes. Puedes hacerlo desde tu casa y, sorprendentemente, no te llevará más de 10 minutos. ¡Deja a tus comensales sin palabras con un plato digno de restaurante!
- Raciones4 personas
- Tiempo10 min
- DificultadBaja
Ingredientes para 4 personas
- 200 gramos de ternera (solomillo)
- Aceite de oliva virgen extra
- Queso parmesano
- Sal
- Pimienta negra molida
- Zumo de un limón
- 5 hojas de rúcula para decorar
Preparación paso a paso
1 Retirar restos de grasa de la carne.
2 Envolver la carne en papel transparente dando forma de caramelo.
3 Introducir en el congelador durante 3 horas.
4 Cortar en filetes muy finos.
5 Repartirlos en un plato grande y colocar encima trozos de queso parmesano.
6 Aderezar con sal, pimienta negra molida y aceite.
7 Decorar con unas hojas de rúcula.
El carpaccio de ternera es una receta que te sorprenderá por la sencillez de su preparación. Y es que para elaborar este delicioso plato basta con cortar la carne en filetes muy finos, aderezarlos con sal, pimienta negra molida y aceite virgen extra y emplatar al gusto. Así que, ¿a qué esperas para ponerte manos a la obra?

Elaboración
Empezaremos quitando del solomillo de ternera los restos de grasa y las partes más duras de la carne. Envuélvelo en papel transparente dando forma de caramelo, haciendo nudos con el papel en los extremos. Introduce el rollo de solomillo en el congelador y mantenlo ahí durante mínimo 3 horas para que se endurezca la carne. De esta forma, resultará mucho más fácil de cortar.
Una vez pasado este tiempo, saca la carne del congelador 20 minutos antes de cortarla. A continuación, con un cuchillo afilado, corta en filetes muy finos y aplástalos con la hoja del cuchillo hasta dejarlos casi transparentes. Un consejo para hacer este paso más sencillo es colocar cada filete entre dos láminas de papel transparente con unas gotas de aceite en cada parte para que no se peguen y, seguidamente, aplástarlos con el cuchillo hasta que queden finitos.

Finalmente, reparte los filetes en un plato grande y corta unos trocitos de queso parmesano para repartirlos por encima de la carne. Salpimenta y rocia con aceite de oliva virgen extra y, por último, añade unas hojas de rúcula a modo de decoración.