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Ensalada manchega
15minutos | Baja

Ensalada manchega

La ensalada manchega es un plato variado y sano sin dificultad que puede salvarte tanto las cenas como las comidas ya que está compuesta de ingredientes naturales y coloridos que siempre quedan bien en la mesa.

Receta archivada en: Ensaladas, Verduras y hortalizas, Cocina rápida, Manchega, Platos principales

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Las ensaladas son un plato muy variado y normalmente sencillo de preparar. Además, la mayoría de sus ingredientes suelen ser naturales, por lo que son ideales para la mayoría de dietas, no solamente para perder peso, siempre y cuando los alimentos que la conforman no sean ricos en grasas saturadas ni tengan azúcares añadidos.

Dentro de todas las ensaladas que existen, algunas son más sanas que otras o tienen alimentos con una menor cantidad de grasa. Por eso, antes de añadirlas a nuestra dieta, si seguimos un plan personalizado por un nutricionista o profesional de la salud, lo mejor será que consultemos si la ensalada en concreto se adapta a tus necesidades, también dependiendo de los objetivos que tengas en mente, ya bien sea perder grasa, ganar masa muscular, mantener el peso, etcétera.

Cuanto más frescos los alimentos mejorCuanto más frescos los alimentos mejor]

Cada país o región suele tener una ensalada característica. En el caso de Castilla la Mancha su ensalada manchega es muy conocida, tanto para quienes viven en esta zona de España, como para el resto de españoles. Este plato requiere poca experiencia en la cocina y puede ser tu mejor aliado a la hora de sorprender y deleitar a tus comensales. Si son extranjeros disfrutarán de la gastronomía del país y podrán descubrir algunos de nuestros mejores ingredientes en frío, ideal para los meses de más calor, pero también para complementar comidas durante el resto del año, siendo la ensalada manchega un primer plato ideal antes de comer carnes, pescados, cocidos o arroces típicos también de esta región o del resto del país.

Elaboración de ensalada manchega

Lo primero que debemos hacer es echar la cucharada de aceite en la sartén y calentarlo. Mientras se calienta, a fuego no demasiado alto, puedes ir lavando los tomates y quitándoles la piel con sumo cuidado. Cortaremos los tomates pelados a cuadraditos, no demasiado pequeños, y la cebolla blanca en cuadraditos también. Cuando el aceite esté caliente podremos añadir la cebolla cortada a taquitos y vigilaremos que quede dorada, pero sin que llegue a cocerse demasiado.

 Aunque la receta original no la lleve puedes añadir lechuga para una ensalada más completaPAunque la receta original no la lleve puedes añadir lechuga para una ensalada más completa

Después pelaremos el calabacín (aunque haya a quien le guste con piel, en ese caso deberás lavarlo bien y quitarle los extremos) y lo cortaremos también a daditos pequeños, del mismo modo que debe hacerse con el pimiento rojo. Si solamente tienes un pimiento verde o amarillo, puedes utilizar uno de estos dos colores, pero es recomendable utilizar el rojo, ya que se acerca más a la receta original de la ensalada manchega. Este es un plato que puede servirse frío o caliente, por lo que no cambiará la temperatura del mismo el sabor, pero sí quizás los ingredientes, es decir, dependiendo del color del pimiento que le pongas.

Añade a la cebolla doradita los trozos de calabacín y de pimiento y sube un poco el fuego, pero sin cuidado de que no se te quemen las verduras. Remueve bien el contenido de la sartén de vez en cuando y, cuando ya estén en su punto, añade los tomates grandes cortados a daditos para que se vayan integrando bien con el resto de ingredientes que tienes en la sartén. Échale la pizca de sal y prueba el tomate cuando esté bien cocido para ver si es demasiado amargo y si prefieres añadir un poquito de azúcar a la mezcla para rebajar este sabor.

Puedes añadir pimienta si lo deseas

Puedes añadir pimienta si lo deseas

A continuación retira la ensalada manchega del fuego y déjala enfriar un poco. Si la quieres servir caliente puedes ir colocándola en los platos que vayas a servir. De lo contrario puedes dejarla enfriar y después ponerla en la nevera para servirla fresquita. Una vez hayas puesto el contenido de la sartén en los platos puedes ponerle un chorrito de vinagre balsámico o de módena, al gusto, por encima y después unos trocitos de las hojas de perejil o bien una entera para decorar.

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