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Carlota de limón
30 min. | Baja

Carlota de limón

Esta receta, además de ser muy fácil de preparar, es ideal para grandes celebraciones porque suele gustar a todos.

Receta archivada en: Tartas, Horno, Postres

Ingredientes para Menos 6 Más personas

  • 250 mililitros de zumo de limón
  • 375 gramos de leche evaporada
  • 375 gramos de leche condensada
  • 200 mililitros de nata
  • Galletas maría (2 paquetes)
  • 2 cucharaditas de canela
  • 5 hojas de menta
  • Limón rallado
  • Limón (piel decorativa)

Receta paso a paso

  1. Exprimir los limones y extraer su zumo hasta conseguir 250 mililitros. Reservar.
  2. Poner primero en el bol de la licuadora o batidora la leche evaporada, la leche condensada y la nata.
  3. Mezclar bien con una licuadora o con el accesorio de las varillas de la batidora.
  4. Añadir el zumo de limón al final e integrar todos los ingredientes muy bien.
  5. Remover hasta que la mezcla se torne en una crema suave y espesa.
  6. Preparar las capas de la carlota.
  7. Usar mejor un molde refractario, pero si no se tiene usar uno normal de tartas.
  8. Colocar en la base del molde la primera capa de galletas tipo maría y verter sobre las galletas la crema licuada anteriormente.
  9. Cubrir bien.
  10. Poner otra capa de galletas y volver a cubrir con la crema de limón y así sucesivamente hasta que la última capa sea de crema.
  11. Poner el molde con todos los ingredientes en el congelador como mínimo durante 30 minutos.
  12. Sacar el molde del congelador cuando haya pasado el tiempo reglamentario.
  13. Decorar espolvoreando las dos cucharaditas de canela por encima y las hojas de menta o la ralladura de la piel de un limón y las rajitas de limón en espiral.
  14. Servir la carlota fría.

Receta completa

La carlota de limón es una receta de origen francés. Se cree que es una variante de la Charlotte de Russe, la cual se elabora con bizcochos de soletilla y crema bávara. La carlota es un postre que no necesita horno y su elaboración se basa en galletas y dos variantes de leche que no hay que cocinar, la que hace que sea muy sencilla y rápida de realizar. La manera de ir montándola es también muy simple, tan solo hay que ir intercalando capas de galletas y crema, por esto cualquiera la puede preparar, hasta la persona más novata en el mundo de los postres.

Es una tarta que resulta muy refrescante y deliciosa, además es un postre algo más ligero que otros que llevan, por ejemplo, bizcocho o chocolates. La explosión del sabor a limón en el paladar es muy agradable y fresca, con ella podemos terminar comidas algo más elaboradas o pesadas. También será ideal para tomar como un capricho o tentempié a media tarde. Es una tarta fácil y sin compilaciones para sorprender a tus comensales con un postre casero, práctico y rápido.

El limón es un cítrico ideal para los postresEl limón es un cítrico ideal para los postres

Elaboración

Lo primero que haremos es elegir unos buenos limones que contengan bastante jugo. Exprimimos los limones hasta obtener 250 mililitros de zumo. Si nos gusta que la crema quede más ácida podemos poner 300 mililitros, pero con los 250 ya le da un sabor bastante intenso, aunque todo depende del gusto de los comensales. Reservamos el zumo mientras preparamos los demás ingredientes.

A continuación, preparamos la crema. Lo mejor para realizar este paso es utilizar una licuadora, pero, si no tenemos a mano este utensilio, conseguimos el mismo efecto usando una batidora eléctrica con el accesorio de las varillas. Podemos realizarlo con unas varillas manuales si no tenemos ninguno de estos utensilios pero, como ya se sabe, con la batidora o licuadora es más rápido y los ingredientes se fundirán mejor en una crema más suave y delicada. Para hacer la crema empezaremos primero poniendo en el bol de la licuadora o de la batidora la leche evaporada, después la leche condensada y la nata y cuando esté bien batido agregamos el zumo de limón.

Al principio puede parecer que la crema se corta pero no pasa nada, hay que seguir licuando o batiendo y de esta manera todo se irá integrando en una crema suave, delicada y algo espesa. Si nos gusta que la consistencia de la crema sea más espesa todavía podemos añadir queso crema (190 gramos), logrando que quedé más compacta y densa. Otra variante sería montar la nata e ir añadiéndola a la crema, pero esta vez este proceso sería el último, o sea, cuando tengamos todos los ingredientes ya mezclados incluido el zumo. La manera más efectiva de añadir la nata y que no se baje es ir poniéndola poco a poco con movimientos envolventes de abajo arriba con una lengua de silicona, si tenemos, o con una cuchara, así hará que la crema quede más cremosa y suave.

La carlota de limón es un postre ideal para celebracionesLa carlota de limón es un postre ideal para celebraciones

Para montar la tarta podemos utilizar un molde refractario. Estos moldes son de vidrio y resisten tanto a las altas temperaturas como las bajas. Podemos asar en el horno o en el microondas, meter en la nevera o en el congelador e incluso presentar la comida en ellos después de cocinarla. Si no tenemos un molde de estas características podemos usar un molde normal que se pueda desmoldar fácilmente. Preparamos las capas de la carlota en el molde para ello, empezaremos con una capa de galleta, cubrimos toda la base del molde, sobre las galletas vertemos la crema licuada que hemos preparado antes, cubrimos bien y así sucesivamente vamos haciendo capas hasta acabar con una de crema bien dispuesta sobre la última capa de galletas. También podemos elaborar la tarta sustituyendo las galletas por bizcochos de soletilla, quedará más suave, ya que estos bizcochos son muy blanditos y delicados.

Llegado este punto, ya hemos terminado la elaboración de la carlota de limón, siendo el momento de poner el molde en el congelador, como mínimo durante 30 minutos. Pasado el tiempo correspondiente, sacamos el molde del congelador y decoramos espolvoreando las dos cucharaditas de canela por encima de la crema y colocamos alguna hoja de menta. También podemos decorar con ralladura de limón y con rajitas de limón en forma de espiral, dispuestas sobre la crema.

Lo ideal es sacar la carlota de limón del congelador unos minutos antes de servirla. Esta tarta es ideal tanto para días calurosos como para poder disfrutar con los amigos de una tarde de lluvia en casa y deleitarse con un sabor tan mediterráneo como el del limón.

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