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Salsa muselina
15 minutos | Baja

Salsa muselina

Esta salsa parecida a la mayonesa es el aderezo perfecto para acompañar a platos hechos de carne o pescado.

Receta archivada en: Salsas, Cocina rápida, Aperitivos

Ingredientes para Menos 6 Más personas

Receta paso a paso

  1. Preparar un baño maría con un cazo lleno de agua hirviendo y un recipiente sobre el agua.
  2. Derretir la mantequilla en otro cazo.
  3. Mezclar en otro recipiente las yemas de huevo y tres cucharadas de agua. Batir hasta que la mezcla esté esponjosa.
  4. Echar la mezcla de las yemas y el agua sobre el recipiente que está dentro del baño maría. Seguimos batiendo a fuego lento hasta que la salsa espese.
  5. Retirar del fuego y añadir poco a poco la mantequilla sin dejar de batir.
  6. Sazona con la cayena, el zumo del medio limón y la sal.
  7. Montar la nata en otro recipiente hasta que esté espesa pero sin llegar a punto de nieve y la añadimos a la mezcla anterior.
  8. Servir caliente y disfrutar.
Es perfecta para acompañar tanto carne como pescadoEs perfecta para acompañar tanto carne como pescado

Receta completa

Muy parecida a la salsa holandesa, la salsa muselina es el aderezo perfecto para acompañar recetas hechas a base de verduras y pescado. La muselina es una salsa suave y espesa, similar a la mayonesa, elaborada principalmente con mantequilla, zumo de limón y nata. En este receta te vamos a enseñar a preparar esta deliciosa salsa con las que podrás sorprender a tus comensales de una forma rápida y sencilla.

Elaboración

Para comenzar a elaborar la salsa muselina es necesario preparar un baño maría. El baño maría es una método de cocción en el que se ofrece una temperatura uniforme a sustancias sólidas o líquidas. Para utilizar esta técnica culinaria debemos llenar un cazo hasta la mitad con agua y lo ponemos a fuego fuerte hasta que empiece a hervir, sobre el agua colocamos un recipiente en el que cocinaremos nuestra salsa. Mientras el agua comienza a hervir, derretimos la mantequilla en otro cazo, a fuego lento-medio y removiendo constantemente y con cuidado de que no se queme. En otro recipiente mezclamos las yemas y tres cucharadas de agua, con ayuda de una batidora o unas varillas, batimos muy bien hasta que la mezcla quede bien esponjosa. Cuando el agua del baño maría esté hirviendo, añadimos en el recipiente que esta sobre el agua la mezcla de las yemas y el agua. Ponemos el cazo a fuego lento y batimos la mezcla con ayuda de una batidora o unas varillas hasta que la salsa espese. Cuando la salsa haya espesado, retiramos el cazo del fuego y añadimos la mantequilla derretida poco a poco sin dejar de batir la mezcla.

A continuación, sazonamos la salsa con el zumo de medio limón, una pizca de sal y opcionalmente un poco de pimienta de cayena al gusto, mezclamos todo bien. Cuando tengamos la mezcla homogénea, montamos la nata en otro recipiente hasta que espesa pero sin llegar a punto de nieve, es decir que al volcar el recipiente la nata debe caer pesadamente, para ello nos ayudamos de una batidora de varillas o de una varilla manual. Cuando tengamos la nata montada, la añadimos a la mezcla y removemos suavemente y con movimientos envolventes. Cuando tengamos todo bien mezclado ya podremos servir esta deliciosa salsa muselina como acompañamiento, seguro que nuestro comensales se chuparan los dedos y querrán rebañar la sala con un poco de pan.

Debes tener cuidado a la hora de servirla con la temperatura exactaDebes tener cuidado a la hora de servirla con la temperatura exacta

Como consejo, a la hora de servir la salsa, es necesario tener en cuenta que la salsa muselina se sirve caliente pero no hirviendo ya que esta salsa si se calienta demasiado las yemas pueden llegar a cocerse y se separan. Si por casualidad cuando estés calentado la salsa te pasa esto, para solucionarlo separa el cazo del fuego añade un poco de hielo y bate la mezcla muy fuerte, de esta forma la salsa volverá a recuperar su textura inicial.

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