El kale se ha convertido en el siglo XXI en uno de los alimentos más saludables que combinan a la perfección con diferntes recetas como es el caso de la pizza.
- Raciones4 personas
- Tiempo30 min
- DificultadBaja
Ingredientes para 4 personas
Preparación
La pizza es una de las comidas favoritas de casi todo el mundo. Por más que la comamos, nadie llega a cansarse nunca de ella. De hecho, existen referencias que demuestran que ya en el año 500 a.C se comía este delicioso plato. No es de extrañar entonces que a lo largo de tantos años la receta haya experimentado algunas modificaciones y transformaciones en la forma de ser preparada.
Son muchos los que experimentan con los ingredientes que se van a posar sobre la base de la pizza, pero la cifra se reduce drásticamente si hablamos de los que se atreven a 'jugar' con la receta de la masa, que parece que no sale de la harina, el agua y el aceite. Sin embargo, son muchos los ingredientes que, combinándolos de la forma adecuada, podrían formar una base para la pizza muy original y sabrosa.
El kale es uno de ellos. Conocidas en español como 'coles verdes' o 'berzas', estas verduras se han puesto de moda los últimos años en lo que a alimentación sana se refiere. Estas hortalizas aportan un montón de nutrientes y vitaminas muy beneficios para la salud. Además, puede cocinarse de múltiples formas y casa con cualquier tipo de receta.

La pizza con base de kale es muy saludable, fácil de hacer y además está riquísima. Si quieres darle un toque diferente a un plato que se lleva cocinando miles de años atrás, no te lo pienses más y ponte manos a la obra.
Elaboración
Pon a precalentar el horno a 180 grados por arriba y por abajo.Mientras se caliente, quita los tallos más grandes del kale y utiliza una licuadora o batidora para triturarlo hasta que tenga una textura similar al pan rallado.

Utiliza un bol para mezclar todos los ingredientes con las coles trituradas, y remueve enérgicamente hasta que la masa sea consistente y homogénea. Una vez esté lista, pon papel de hornear sobre la bandeja del horno y extiende la plasta hasta obtener el grosor deseado. Después, métela en el horno y manténla dentro no más de 10 minutos.
Pasado este tiempo, saca la base del horno y empieza a decorar con los ingredientes que tu prefieras: salsa de tomate, queso, cebolla, champiñones, atún, pepperoni, ... ¡Las posibilidades son infinitas! Una vez hecho, vuelve a hornear la pizza durante otros 10 minutos, hasta que se aprecie que los bordes y los ingredientes han comenzado a dorarse. Por último, llega el paso más importante: ¡disfruta de tu creación!