Esta deliciosa y refrescante bebida es perfecta para poner el punto final a una comida o cena. Además, está llena de vitaminas y minerales gracias a los beneficios que aporta el mango al organismo.
- Raciones4 personas
- Tiempo20 min
- DificultadBaja
Ingredientes para 4 personas
Preparación paso a paso
- Pela los 2 mangos y trocéalos, metiéndolos a continuación en una bolsa de congelar. Guarda en el congelador durante 8 horas para que estén en las condiciones óptimas cuando vayas a empezar a preparar el sorbete, sacando el mango 15 minutos antes de comenzar a preparar la bebida.
- Pon 5 cucharas de agua en un recipiente pequeño junto a 4 cucharadas de azúcar y pon la mezcla a calentar a fuego medio. Cuando el azúcar se haya disuelto por completo, retira del fuego y deja que el almíbar se enfríe por completo.
- Pon el mango troceado en una batidora y tritura junto al zumo de limón y una pizca de sal. A continuación, agrega la mezcla de agua y azúcar y vuelve a batir hasta que todos los ingredientes estén perfectamente ligados. Prueba el punto de azúcar.
- Vierte el sorbete en un recipiente metálico y mete en el congelador durante 2 o 3 horas, removiendo cada poco tiempo con una cuchara de palo para evitar que la mezcla se cristalice.
- A la hora de servirlo, vuelve a triturar en la batidora y verter en las copas que hayas elegido. Decora con unos trocitos de mango y unas hojas de hierbabuena o menta frescas.
Servir un sorbete durante un evento especial es siempre una idea muy acertada, sobre todo cuando se trata de una comida navideña. Esta bebida no sólo ayudará a digerir mejor el copioso menú, sino que está llena de vitaminas y minerales para continuar con la fiesta durante más tiempo. Además, el sorbete de mango tiene un sabor delicioso y se puede optar por hacerlo con alcohol o sin alcohol. Anímate a servirlo durante estas Navidades preparándolo con esta sencilla receta que te presentamos a continuación.
Elaboración
Antes de empezar a preparar el sorbete como tal habrá que preparar el mango unas horas antes, pelándolo y troceándolo. Luego mételo en una bolsa de congelar y guárdalo en el congelador durante 8 horas. Unos 15 o 20 minutos antes de preparar el sorbete saca la fruta del congelador para que ésta no esté tan dura a la hora de batirla, pero gracias a haberla congelado le dará al sorbete ese toque fresco que tan bien le va. Mientras se descongela un poco la fruta, pon 5 cucharas de agua en un cazo pequeño junto a 4 cucharadas de azúcar y ponlo a calentar a fuego medio. Poco a poco, el azúcar se irá derritiendo y ligando con el agua, pero no debes remover para evitar que en la mezcla se formen cristales. Cuando el azúcar se haya derretido por completo, retira el cazo del fuego y deja que se enfríe.

Por otra parte, pon el mango troceado en una batidora y tritúralo durante unos minutos junto al zumo del limón y a una pizca de sal. El limón también puedes sustituirlo, si lo prefieres, por el zumo de una naranja. A continuación, agrega la mezcla de agua y azúcar ya fría y vuelve a batir para que se integre totalmente con el resto de lo s ingredientes. En este momento ya tendrás tu sorbete de mano hecho y tendrás que comprobar que el punto de sabor está a tu gusto, ya que puede que necesite un poco más de azúcar. Luego pon el sorbete en un recipiente metálico y mételo en el congelador durante 2 o 3 horas, removiendo cada poco tiempo con una cuchara de palo para evitar que la mezcla se cristalice. A la hora de servirlo, vuelve a batirlo unos minutos más en la batidora hasta que tenga la textura adecuada y ponlo en las copas que hayas elegido. Por último, decora con unos trocitos de mango y con unas hojas de menta o de hierbabuena frescas.