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Palmerita de hojaldre
35 minutos | Baja

Palmerita de hojaldre

Descubre como hacer en casa de la manera más fácil y sencilla palmeritas de chocolate, ideales para tomar en la merienda.

Receta archivada en: Bollería, Chocolate, Horno, Francesa, Meriendas

Ingredientes para Menos 20 Más unidades

Receta completa

Las palmeritas de hojaldre son las merienda más saboreada y pedidas en las pastelerías. Son pequeñas, azucaradas y al ser de una masa ligera, no producen pesadez como otros muchos dulces entre los que se podría elegir. Además, son muy fáciles de hacer de forma casera y puedes ser una elección acertadísima para una merienda familiar o con algunas amigas.

Elaboración

Lo primero será esparcir mucha azúcar sobre la superficie en la que se vaya a realizar la receta, ésta debe ser lisa. Luego se extiende toda la masa de hojaldre por encima de ella y es imprescindible ponerle mucha más azúcar por encima de ésta, que quede bien impregnada.

Ahora, con la ayuda de un rodillo y haciendo algo de fuerza, extiéndela un poco haciendo que la masa se impregne bien del dulce que le hemos puesto.

Ahora pasamos al proporcionar la forma de corazón que tiene la palmerita, para ello se doblan los dos extremos de la masa hacia el centro y ahora, ¡más azúcar! Y pasamos de nuevo el rodillo para que quede bien repartida. Se vuelve a doblar los dos extremos hacia el centro y se repite de nuevo el paso anterior.

Seguidamente ha llegado el momento de realizar un último pliegue de las dos partes, únelas y comienza a cortar el hojaldre en porciones, más o menos de un centímetro.

Para cocinarlas hay que tener mucho cuidado. Se colocan las palmeritas por separado en una bandeja de horno a la que previamente le habremos puesto una hoja vegetal para hornear y hay que calcular el espacio entre una y otra, ya que la masa de hojaldre tiende a crecer y pueden pegarse.

Las palmeritas se hacen en horno precalentado a 210º durante unos 15 ó 20 minutos aproximadamente, y cuando ya estén bien doraditas es la hora de sacarlas y dejarlas enfriar para poder emplatarlas.

Si quisieras darle algún baño de sabor, este sería el momento, una vez que ya están hechas y frías, puedes bañarlas en chocolate negro, con leche o blanco; e incluso, en fresa si más te gusta. Las metemos en la nevera para que seque la capa e incluso para mantenerlas en buen estado durante algunos días.

¡Y listo! Ya las tenemos para poder tomarnos una buena merendola, llevarlas de aperitivo entre clase y clase, entre horas en el trabajo o para usarla como postre o merienda en alguna reunión multitudinaría.

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