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Caramelo blando
20 minutos | Baja

Caramelo blando

Si te apasiona el dulce y no puedes evitar comerlo entre horas, aprende a hacer estos sencillos caramelos a los que no te podrás resistir.

Receta archivada en: Bollería, Lácteos, Cocina rápida, Británica, Postres

Ingredientes para Menos 100 Más unidades

Receta completa

El caramelo blando es un dulce típico de Reino Unido que se ha hecho especialmente popular en Estados Unidos. Se llama caramelo por algunos de los ingredientes que comparte con los más tradicionales, pero lo cierto es que difiere de ellos en una cosa fundamentalmente: que son masticables. En algunos sitios también los habrás oído como toffee, pero lejos de los diferentes nombres, sí hay algo que lo caracteriza y lo hace fácilmente reconocible, ese es su sabor: el dulce del azúcar con la suavidad de la mantequilla.

Su peculiar sabor y textura los convierten uno de los dulces más demandadosSu peculiar sabor y textura los convierten uno de los dulces más demandados

Si eres un amante del dulce esta receta te encantará, pero atenta porque en el punto medio es donde reside el éxito de esta receta. Y es que tienes que conseguir que su textura no sea ni muy dura para que al final no se convierta en uno más de los tradicionales, pero tampoco dejarlo muy blando porque si es así se te quedará pegado en la mano en cuanto lo saques del envoltorio.

Elaboración

Lo primero que debes hacer es disponer el soporte en el que vas a colocar la pasta de caramelo. Para ello debes coger un molde o cualquier otro elemento de unos 20x35 cm al que deberás untar con un poco de aceite para después colocar papel de horno en la base. Ahora bien, deberás untar de nuevo la base, aunque esta vez sobre el papel de horno que ya has colocado previamente.

En una cacerola de considerable tamaño coloca el azúcar, la mantequilla, la nata líquida y la glucosa y ponla en el fuego hasta que empiece a hervir. Una vez que lo haga baja la la temperatura a la mitad y deja que siga cocinándose. No te asustes si al principio observas que se va a salir de la cacerola, ya que, aunque al principio sube bastante a medida que se vaya cocinando irá reduciendo su tamaño.

Para conseguir el resultado deseado lo ideal es que utilices un termómetro de cocinaPara conseguir el resultado deseado lo ideal es que utilices un termómetro de cocina

Recuerda que para esta receta lo más recomendable es que utilices un térmometro de cocina, pues es necesario saber la temperatura exacta a la que hierve para conseguir el resultado deseado. De este modo, no te separes de los ingredientes cuando la mezcla se acerque a los 100ºC y retíralo definitivamente cuando llegue a los 120ºC.

Tras esto y de manera inmediata vierte en la mezcla los dos ingredientes que quedaban: la sal y la vainilla. Nada más hacerlo ten a mano el molde que previamente habías engrasado y echa la mezcla hasta que cubra toda la amplitud del soporte y ya déjalo enfriar durante unas 8 o 10 horas, aunque lo ideal es que puedas dejarlo durante toda la noche.

Una vez que esté totalmente frío desmolda el caramelo y colócalo en la encimera donde, con un cuchillo, deberás hacer las raciones de caramelo y posteriormente taparlas individualmente. La medida propuesta en esta receta son cuadrados de unos 2 cm, pero recuerda que esto puedes adaptarlo a tu gusto.

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