Si te gustan las ensaladas entonces no te puedes perder esta ensalada griega, ¡te encantará!
- Raciones4 personas
- Tiempo10 min
- DificultadBaja
Ingredientes para 4 personas
- 2 tomates frescos
- 1 pepino fresco
- 1 cebolla morada
- 1 puñado de aceituna negras sin hueso
- 100 gramos de queso feta
- 1 cucharada de limón zumo
- 1 pizca de orégano
- 3 cucharadas de aceite de oliva Virgen Extra
- 1 pizca de sal
Preparación
Con el calor apetecen indudablemente comidas con alto contenido en agua, vitaminas y muy frescas. Y no hay nada mejor que unas ensaladas. Aunque con las comidas familiares, como en Navidad o Semana Santa, podemos elegir alguna que otra receta de este tipo para acompañar de manera más ligera a los platos principales.

La ensalada griega es muy rica en nutrientes por la variedad de ingredientes que se utiliza, tienen un sabor muy mediterráneo, tiene una textura muy fresca y además es muy nutritiva. Por eso es una opción muy buena para empezar y presentar en unas comidas perfectas.
Receta completa
Si queremos hacer una verdadera ensalada griega típica, necesitaremos de los siguientes ingredientes. Principalmente la haremos para unas cuatro personas y se realiza de manera muy sencilla y rápida.
Primero, hay que pelar y lavar a conciencia los tomates y el pepino, que serán frescos y estarán maduros, para que saquen más jugo. Una vez los tengamos, se cortan en dados medianos y se mezclan todos en un bol profundo donde añadiremos más ingredientes. Para una mejor presencia, se recomienda cocinar sobre uno normal y servirlo en uno de cristal o que acompañe a la vajilla seleccionada.
Ahora procedemos con el queso feta. Necesitaremos tan solo unos 100gr, por lo que podemos envolver el resto en papel de film transparente o meterlo en un tupper hermético y dejar que se conserve fresco por unos días en la nevera el que nos sobre. Seguiremos el paso anterior y haremos dados de tamaña mediano que luego introduciremos en el mismo recipiente que el tomate y el pepino.
A continuación, pelamos la cebolla morada y la cortamos en tiras largas, lo que generalmente se conoce como corte a la juliana. Se trata de partirla por la mitad y hacer cortes paralelos según el sentido por el que la hemos abierto. Es recomendable tener un trapo húmedo cerca o un grifo de agua para lavarse bien las manos después de manipular la cebolla, ya que las de estas características ensucian bastante.

Cuando lo tengamos todo metido en el bol y lo mezclemos convenientemente, añadiremos las aceitunas. Introduciremos la cantidad que queramos, aunque podemos meter un número proporcional a los comensales para que nadie se quede con menos. Con alrededor de unas 20 estará perfecto para las cuatro personas a las que queremos servir.
Por último, sazonamos con la cucharada de zumo de limón, la pizca de orégano para darle un sabor más mediterráneo, el chorrito de aceite virgen extra -sin pasarse como si fuera una española- y una pizca de sal. Todo dependerá del gusto de cada uno, pero lo ideal es poner un poco de todo sin pasarse, pero sin quedarse corto tampoco.
Siguiendo estos pasos y moviendo bien todos los ingredientes, para que luego no nos encontremos con zonas más aceitosas, saladas o con mayor sabor a limón. Una vez tengamos nuestra ensalada griega bien mezclada, podemos ponerlo en un bol de cristal, con motivos decorativos o con una forma acorde con el resto de la vajilla y la disposición de la mesa.
Consejos
Consejos de preparaciónSi lo que queremos es añadir más ingredientes de la huerta a nuestra ensalada griega, podemos elegir unos pimientos verdes. Estos serán frescos y maduros, y además tendrán que estar cortados en cuadrados, del tamaño de los anteriores ingredientes. También podemos aliñar al final de la mezcla con un poco de pimienta negra, añadiéndosela a los ingredientes anteriormente mencionados. Aunque también
cambiando el zumo de limón por un chorrito de manzana. Este dará un toque más dulce y menos amargo que con el primero. Después de hacerla y tenerla ya toda preparada, podemos taparla con un plástico de film transparente y de manera hermética e introducirla en la nevera. Así la conservaremos fresca hasta que sea la hora de servirla en la comida o cena, aunque en temperatura ambiente o recién preparado también está bueno, pero con menos frescor.