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Crema de almendras
20 minutos | Baja

Crema de almendras

Deliciosa y de lo más cremosa, la crema de almendras casera no sólo es perfecta para untar en una tostada sino que permite aprovechar los numerosos beneficios de estos frutos secos.

Receta archivada en: Sopas y cremas, Frutas, Horno, Desayunos

Ingredientes para Menos 8 Más personas

Receta paso a paso

  1. Pon el horno a calentar a 170ºC y luego reparte los 150 gramos de almendras al natural por toda la bandeja de horno previamente cubierta con un poco de papel vegetal.
  2. Tras 15 minutos, cuando las almendras hayan adquirido un tono dorado, sácalas del horno y deja que se enfríen a temperatura ambiente. Cuando ya no tengas posibilidad de quemarte pela las almendras con los dedos y luego ponlas en una trituradora o en un robot de cocina.
  3. Tritura las almendras hasta que comiencen a desprender su aceite y se forme una suave crema.
  4. Agrega a la crema de almendras 60 gamos de azúcar glass, una pizca de sal y 113 gramos de mantequilla a temperatura ambiente y cortada en cubos.
  5. Tritura de nuevo hasta que todos los ingredientes se hayan integrado y la crema tenga la textura adecuada. Rectifica de azúcar en caso de que fuera necesario.
  6. Mete la crema de almendras en un bote para tener la mano siempre que la necesites.

Receta completa

Las almendras son uno de los frutos secos que más se recomienda incluir en la dieta diaria gracias a los beneficios que aporta al organismo. Y es que entre sus propiedades se encuentra que son ricas en antioxidantes, además de ser una fuente importante de proteínas y grasas saludables. Además, estos frutos son muy recomendados para personas que quieren controlar su peso gracias a que la fibra que contienen ayuda a tener un tránsito intestinal regular y produce un gran efecto saciante que evita picar entre horas. Pero las almendras no sólo pueden consumirse al natural para aprovechar todos sus beneficios, sino que otro modo de hacerlo es en forma de crema de almendras. Ésta no sólo está deliciosa sino que es perfecta para untar en tostadas o para acompañar a algún dulce.

Elaboración

El primer paso para elaborar esta deliciosa crema de almendras casera será tostar los 150 gramos de almendras, que tendrán que ser enteras y al natural. Para ello pon el horno a calentar a 170ºC y, mientras se calienta, forra una bandeja de horno con papel vegetal. Luego reparte las almendras por toda la superficie para que éstas se tuesten de forma homogénea y mete en el horno durante 15 minutos. Pasados unos minutos comprobarás que ya empiezan a desprender un delicioso aroma a tostado, pero hasta que éstas tengan un ligero tono dorado no deberás sacarlas del horno. Tras los 15 minutos de horneado saca las almendras y deja que se enfríen por completo a temperatura ambiente. Cuando ya estén frías podrás pelarlas con las manos sin temor a quemarte. A continuación, pon las almendras en un robot de cocina o una trituradora y pulveriza hasta que los frutos secos comiencen a desprender parte de su aceite y logres una crema suave con textura similar a la mantequilla.

Haz que las almendras se tuesten de forma homogéneaHaz que las almendras se tuesten de forma homogénea

Cuando tengas una mezcla similar será el momento de añadir los 113 gramos de mantequilla ya cortada en cubos, teniendo en cuenta que deberás haberla sacado previamente de la nevera para que ésta no esté demasiado dura. Añade también a las almendras una pizca de sal y los 60 gramos de azúcar glass. Este último puedes comprarlo ya como azúcar glass o puedes prepararlo en casa poniendo azúcar normal en una picadora de alimentos y triturarlo hasta que consigas convertirlo en polvo. Cuando hayas juntado todos los ingredientes en la trituradora vuelve a ponerla en marcha durante unos minutos hasta que los ingredientes se hayan integrado por completo. Por último, añade el huevo y bate de nuevo hasta que tengas la textura adecuada para la crema de almendras. En este punto tendrás que probarla para comprobar si necesita más azúcar, ya que hay personas a las que les gusta más o menos dulce. Cuando la tengas lista ya podrás meterla en un bote de cristal para tenerla a mano siempre que la necesitas, aunque deberás guardarla en la nevera y consumirla en el plazo máximo de una semana para evitar que se ponga mala a consecuencia del huevo.

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