RECETA

Alcachofas al horno

Alcachofas al horno

Las alcachofas al horno puede ser otra alternativa para comer verduras ya que es muy fácil de realizar.

Irmina Merino Vidal Redacción Bekia Cocina Publicada
  • Raciones1 personas
  • Tiempo30 min
  • DificultadBaja

Ingredientes para 1 personas

Preparación

Las verduras son esenciales para complementar nuestra dieta. Su origen natural hace que estén libres de otros ingredientes añadidos y debemos consumirlas frescas, ya que así podremos obtener en mayor medida todos sus nutrientes y vitaminas.

Cocinarlas puede ser tarea fácil y son muchas las recetas que existen para la gran variedad de verduras de todo el mundo que podemos encontrar en el mercado. Algunas de las más populares en nuestro país son las alcachofas. Aunque antaño era complicado encontrarlas en las tiendas durante los meses de más calor, en la actualidad podemos comprar alcachofas durante todo el año.

Es una fácil receta para comer verduras
Es una fácil receta para comer verduras
Puedes encontrarlas congeladas y mezcladas con otros platos en los congeladores de los supermercados. Para aquellos que tengan menos tiempo a la hora de cocinar, las alcachofas congeladas suelen venir cortadas y peladas, por lo que solamente tendrá que hervirlas o freírlas, añadiéndolas a los platos que desee complementar o bien disfrutarlas como tapas o acompañantes de otras recetas.

Sin embargo, como mejor se podrá disfrutar de su sabor y aprovecharse de todos sus nutrientes y vitaminas al cien por cien será consumiéndolas frescas. Esto no significa que el proceso de cocción de las alcachofas sea complicado, más bien al contrario, ya que existen recetas para cocinarlas en el microondas o en el horno que no te llevarán más de unos minutos.

Cómo preparar las alcachofas al horno

Lo primero que deberemos hacer es cortar el tallo de la base de las alcachofas, de manera que se aguanten de pie. Las podemos presionar ligeramente sobre la encimera con tal de que podamos abrir la flor y separar con cuidado las hojas, de manera que el resto de ingredientes que vamos a añadirle pueda repartirse bien por el interior de cada una de ellas.

Las limpiaremos con agua templada, ya que al ser un producto fresco y natural a veces puede contener un poco de tierra o algún insecto. Debemos limpiarlas justo antes de cocinarlas, porque si las dejamos abiertas y mojadas mucho tiempo podrían llegar a estropearse, poniéndose de un color más oscuro, pero manteniendo igual su sabor.

Calentaremos el horno a 180 grados y dejaremos que vaya adquiriendo la temperatura adecuada mientras preparamos una fuente, de cristal o la bandeja del horno, le colocamos un papel de horno encima y vamos poniendo todas las alcachofas encima del mismo. Debemos dejar un espacio de unos tres dedos entre alcachofas, ya que podrían abrirse o cerrarse mientras se cocinan y así tienen más sitio para cambiar de estado dentro del horno.

Cuando las hojas se oscurezcan se podrá sacar del horno
Cuando las hojas se oscurezcan se podrá sacar del horno
Una vez las tengas todas colocadas, pon un poco de pimienta negra en las hojas abiertas, una pizca de sal, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un poco también del zumo exprimido del medio limón. Asegúrate de que estás poniendo, más o menos, la misma cantidad de estos aliños en todas las alcachofas y ponlas en el horno hasta que veas que empiezan a oscurecerse las hojas. Cuando creas que ya están listas podrás retirarlas del horno y deberás esperar a que se enfríen ligeramente para poder servirlas y disfrutar al máximo de su delicioso sabor.