Menú
Huevos camperos: el placer de comer un alimento delicioso y saludable

Huevos camperos: el placer de comer un alimento delicioso y saludable

El huevo es un alimento irreplazable que puede comerse con todas las garantías, tanto para las gallinas que los producen como para quienes los comemos.

El huevo es un producto estrella que siempre nos ha acompañado en nuestra alimentación a lo largo de los años. Cada vez es mayor la preocupación en torno al cuidado de la materia prima desde su base, desde donde nacen y además, tener presente de qué manera son cuidadas los productos durante su tiempo de maduración. Especialmente, nos preocupamos de que los animales que producen dichos productos se encuentren cuidados en el medio natural, para que el producto sea lo más natural posible y no se alteren sus los valores nutricionales.

Gallinas criadas en libertadGallinas criadas en libertad

El huevo es uno de los protagonistas de estos avances, especialmente desde que se ha apoyado la cría de gallinas en espacios naturales, alimentadas por productos de la tierra o por pienso procedente de agriculturas ecológicas. Los aspectos que más preocupan son que las gallinas no sean manipuladas para dar una mayor producción, así como que el producto final, salga a la venta (tras pasar los controles sanitarios) sin que haya intervenido ningún producto químico en el proceso. Esto se resume en dejar que la vida de las gallinas y su puesta de huevos lleve su curso con naturalidad y naciendo así la nueva era de los huevos camperos.

Por el Día mundial del huevo, hablamos con una de las fincas más famosas en la cría de gallinas que producen huevos camperos, Pazo de Vilane, un proyecto familiar desarrollado en el medio rural de Galicia.

Huevos camperos llenos de valores

Los procesos de trabajo y de producción sostenibles con carácter artesanal, el respeto al entorno natural y al medio ambiente y especialmente el cuidado por la vida y el bienestar de los animales son los valores fundamentales para garantizar el éxito en la producción de huevos camperos.

Vista del Pazo de VilaneVista del Pazo de Vilane

Esto lo sabe muy bien Piedad Varela-Portas, cofundadora de Pazo de Vilane que nos cuenta para Bekia: "Somos una empresa familiar, dimos nuestros primeros pasos hace veinte años vendiendo puerta a puerta por los alrededores de la finca los huevos que ponían nuestras 50 gallinas criadas en libertad. Poco a poco fuimos creciendo, vendiendo cada vez más lejos del Pazo y aprendiendo lo que teníamos que hacer. Hoy, tras mucho esfuerzo, podemos afirmar que estamos muy orgullosos de lo que hemos logrado.

Contamos con más de 100.000 gallinas, distribuimos nuestros huevos camperos por toda España y nuestra facturación anual está próxima a los cinco millones de euros".

Estos huevos camperos lo pueden encontrar en los supermercados más famosos de España, situándose ya entre los más vendidos y los más demandados por los foodies más exigentes, especialmente por su asequible precio (1,14 euros la media docena), en comparación con otros huevos camperos del mercado y por su auténtico sabor.

El entorno, la clave del éxito

Para que los huevos salgan con la garantía de excelencia y la denominación de camperos, sus productores deben cuidar en extremo el entorno y especialmente la tierra en la que conviven las gallinas que por supuesto, deben estar sueltas en el campo al aire libre. Poseer un terreno donde la tierra no haya sido manipulada para que pierda sus valores nutricionales como fuente de alimento para el animal es clave para conseguir un producto de calidad.

Pazo de VilaneEn el Pazo de Vilane se cuida el entorno en el que vivan las gallinas

Piedad Varela- Portas nos explica cómo debe ser dicho entorno: "Si tengo que destacar un valor diferencial de Pazo de Vilane es que estamos ante un proyecto en el que la rentabilidad económica no es el único objetivo de nuestra familia. En este sentido, nos enorgullece estar contribuyendo tanto a la dinamización del rural gallego, poniendo el campo en actividad y producción; como a la recuperación del patrimonio histórico a través de la realización de actividades culturales dentro del entorno del Pazo, así como al cuidado del medioambiente y del bienestar animal".

Huevos camperos VS Huevos estándar

Para muchos consumidores, distinguir en sabor o en forma si un huevo campero o no puede resultar complicado. Por ello, os damos algunas claves básicas para que no nos den 'gato por liebre'. La principal característica diferencial es que los huevos estándares pueden venir envueltos en plástico, en cajas de cartón y casi siempre, en un tono oscuro grisáceo. En el caso de los camperos, el envoltorio también es parte del proceso natural. Suelen ser paquetes con el color del campo, marrón, verde o anaranjado. Y en la mayoría de los casos son reciclados.

Huevos camperosNo todos los huevos son iguales

Una vez abrimos nuestra caja de huevos nos podemos encontrar con dos cascaras diferenciadas, en función de si son o no son camperos. En el caso de los camperos, debido a sus alimentos de grano natural sin aditivos, tiene un color más oscuro o muy blanquecino, puede tener imperfecciones y que a su tacto sea algo granulado. En los huevos normales, su color es uniforme, siempre amarillo o anaranjado, lisos y sin imperfecciones. Todos sacados de un mismo patrón.

La yema es lo que mayor diferencial aporta en los huevos camperos. Esta suele ser un color naranja muy intenso, con mucha fuerza. En cambio, la de los huevos normales tienda más al amarillo, en algunos casos, con matices blanquecinos.

En cuanto a la clara, en los camperos la clara es más espesa, más blanca y menos transparente que lo que aporta un huevo normal, mucho más transparente, casi sin color. En otro de los aspectos en los que se diferencia es a la hora de cocinarlos. Los camperos, si los quieres cocidos o fritos, tardan más minutos en conseguir su resultado final. En cambio, los normales, su proceso de elaboración es mucho más rápido y sencillo. Su precio es clave también. Obviamente, al ser un proceso mucho más artesano y natural, los huevos camperos son más caros, rondando la media docena entre los 3 y los 6 euros. En cambio, los huevos normales los puedes encontrar desde 90 céntimos la media docena.

Te puede interesar