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La curiosa magia de una cata de chocolate online: La vuelta al mundo desde tu casa a través del chocolate

La curiosa magia de una cata de chocolate online: La vuelta al mundo desde tu casa a través del chocolate

Una cata de chocolate online ofrece la misma experiencia con el añadido de poder realizarla desde la comodidad de tu casa.

Catas de vinos, catas de cerveza, catas de whisky... los amantes de las catas en general y de las bebidas en particular lo tienen fácil para disfrutarlas y de paso aprender a degustarlas sacándole el máximo partido. Pero hay más opciones que están alejadas de la típica cata, en todos los sentidos, y las catas de chocolate ganan adeptos. Si todo el mundo ve habitual elegir una cata con tintos, blancos y claretes, ¿Por qué no apostar por una cata entre negro, con leche o blanco?

Las catas de chocolate son una oportunidad para saber más sobre este delicioso productoLas catas de chocolate son una oportunidad para saber más sobre este delicioso producto

Así, las catas de chocolate son una realidad, como también lo son las que se realizan on line. La pandemia ha provocado un distanciamiento social que puede haber sido muy negativo en muchos aspectos, pero que ha servido para crear oportunidades como pueda ser disfrutar de una cata de chocolate a distancia. ¿Cómo es eso de a distancia? Bekia tuvo la oportunidad de participar en una cata de chocolate online con Kaitxo, marca chocolatera vasca situada en la localidad bizkaina de Balmaseda que permite degustar el mejor chocolate, tanto propio como ajeno, desde la comodidad de tu casa, o desde donde quieras. Solo necesitas un ordenador, móvil o tablet, conexión a internet, utilizar la aplicación ZOOM, esa tan conocida y utilizada debido a la pandemia, y por supuesto contar con un kit de chocolate previamente enviado. Porque evidentemente la cata es online, pero solo con respecto a las explicaciones. Cada persona que participa cuenta con un kit en el que está todo lo que necesita para disfrutar de la experiencia al mismo nivel que si se encontrara en el propio lugar desde el que está quien se encarga de dirigirla. En ese kit se encuentra el chocolate que se va a probar, así como un mapa de la cata para viajar por el mundo desde tu casa a través del chocolate.

Ya con todo dispuesto, Raquel González, catadora certificada oficial de chocolate y cacao, realizó un recorrido por la historia del chocolate y explicó el proceso 'Bean to bar'. Se trata de una técnica con la que se busca controlar más y mejor todo el proceso impactando principalmente en el tueste para conseguir la mejor calidad. El principio de la cata sirve como una introducción y para conocer un poco más sobre ese oro negro que nos llevamos a la boca cuando queremos disfrutar de una experiencia gastronómica plenamente dulce. Lo primero que se aprende es que hay lugares productores de cacao en los que la infraestructura no es la adecuada, lo que provoca una pérdida en la calidad de la materia prima que redunda de forma negativa en el chocolate. Un detalle muy curioso es que el cacao no puede tener más de un siete por ciento de humedad, así como que el tueste excesivo que se realiza en el proceso para producir chocolate sirve para tapar los defectos del cacao. Por tanto, cuanto menos tostado esté quiere decir que la calidad del cacao es mayor y que los procesos han sido más adecuados.

La vuelta al mundo en 8 tabletas

Tras las necesarias explicaciones viene el momento que todo el mundo espera: probar el chocolate. Este producto supone una explosión de sabor para todos aquellos amantes del chocolate, que los hay, y muchos, si bien es cierto que no todos los chocolates saben igual (menos mal), y que incluso en la cata algunos tienen un sabor más fuerte y mejor que otros, aunque en estas cosas ya se sabe que cada cual tiene su parecer.

Kit para una cata de chocolate onlineKit para una cata de chocolate online

A la hora de realizar una cata de chocolate hay que fijarse en el aspecto, en la textura, por supuesto en el color, y sobre todo no cerrarse a probar ninguno. 8 fueron los chocolates que probamos, todos ellos distintos, con matices diferentes y colores con mayor o menor tonalidad. Es importante poner los cinco sentidos. Después de mirar, hay que oler, y también es fundamental escuchar un chasquido al partir el trozo de la tableta que nos vamos a comer. Un ruido contundente implica que el chocolate está atemperado y bien conservado. Llega el momento de utilizar el gusto, pero también el tacto tanto al tocarlo como al sentirlo en el paladar. Por supuesto no hay que masticarlo ni aunque nos pueda el hambre o la ansiedad por comer chocolate. Hay que degustarlo, disfrutarlo y dejar que se vaya deshaciendo en la lengua, apreciando así no solo todas las sensaciones en ese momento, sino el regusto que deja cuando el chocolate se ha derretido completamente. Como curiosidad, si se funde rápido es que tiene más manteca, y si cuenta con taninos, deja la lengua más seca.

De Ecuador a Perú pasando por Filipinas

La vuelta al mundo desde casa nos llevó a Ecuador, con un cacao de alto porcentaje que dejaba un paladar limpio, pero con cierta sequedad. Del país sudamericano nos fuimos a Francia, bueno, con un chocolate francés pero de cacao dominicano, que resultó más ácido y vibrante, pero con un sabor que desaparecía antes, más efímero. La siguiente parada fue Costa de Marfil, donde el proceso de fermentación y secado no es tan correcto debido a la falta de infraestructuras correctas, lo que impacta en el sabor del chocolate. Es bueno, pero no tanto como los anteriores, aunque el mayor tueste necesario se camufla con vainilla. Y llegó Filipinas, que resultó ser el chocolate más original y probablemente el de mejor calidad.

Una cata de chocolate ofrece una explosión de sabores con distintos maticesUna cata de chocolate ofrece una explosión de sabores con distintos matices

El viaje siguió hasta Colombia, con un chocolate de color más claro y con un sabor más amaderado. Desde Papúa llegó a la cata un chocolate que mostraba un regusto como a humo, lo que la catadora explicó que puede venir por la forma con la que se realiza el secado al realizar una fogata con la que se consigue el objetivo, pero de paso el cacao adquiere un ligero olor a humo que redunda en el sabor de este chocolate. ¿Estaba Madagascar? Efectivamente, estaba Madagascar con un chocolate claro, amaderado y con un sabor como a grosella. Y finalmente esperaba Perú con un chocolate con leche agradable, pero que no podía superar al anterior. Ahora que lo has leído... ¿a qué esperas para probarlo y disfrutar de tu propia cata de chocolate?

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