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Kéfir de leche
5 minutos | Baja

Kéfir de leche

¿Has probado alguna vez el kéfir? Descubre cómo preparar este curioso alimento ¡te sorprenderá!

Receta archivada en: Lácteos, Cocina rápida, Bebidas

Ingredientes para Menos 2 Más personas

  • Gránulos de kéfir
  • 1 litro de leche

Receta completa

Si estás por aquí es porque eres un aficionado a la cocina y quieres descubrir nuevas recetas. En Bekia Cocina no queremos decepcionarte y, por ello, te traemos una receta muy curiosa además de rica: el kéfir de leche.

El kefir es una bebida láctea de aspecto similar al yogur líquido, que se obtiene a partir de la fermentación de leche mediante hongos y bacterias. Sí, suena regular, pero este alimento probiótico es un producto muy beneficioso para nuestro organismo.

Se trata de una combinación de bacterias probióticas y levaduras, todo unido en una mezcla de proteínas, lípidos y azúcares. Su aspecto exterior nos recuerda al de la coliflor, pero es mucho más blanco y gelatinoso. Los principales microorganismos del kéfir son la bacteria Lactobacillus Acidophilus y otra que conocemos muy bien del mundo de la repostería, la levadura. Los alimentos probióticos ayudan a equilibrar la flora intestinal y mejoran las defensas de nuestro organismo, al estimular nuestras enzimas naturales y los jugos gástricos.

Elaborarlo es un proceso rápido y naturalElaborarlo es un proceso rápido y natural
Existen tres tipos de kéfir: de agua, de leche y de té o Kombucha, una bebida fermentada con un ligero regusto ácido. Normalmente suele gustar mucho más el de agua que el de leche, pero se trata del mismo Kéfir con la misma microflora, pero adaptados a medios distintos, por lo tanto, los beneficios que nos aportan son exactamente los mismos.

Como curiosidad, decir que el kefir de leche, fermenta mediante una reacción lacto-alcohólica donde la lactosa de la leche se transforma en ácido láctico y se produce anhídrido carbónico y alcohol.

No queremos aburrirte con demasiadas lecciones de química, así que procedemos a explicarte cómo se prepara este último, el kefir de leche; sus propiedades y beneficios.

Además del kéfir de leche, son alimentos probióticos el kéfir de agua, los yogures frescos, el chucrut (col fermentada), el kimchi (vegetales fermentados sazonados con especias), el tempeh (pastel de soja fermentada), la sopa de miso (plato japonés a base de dashi y miso) y otros productos lacto-fermentados.

Elaboración

Para empezar, cuela los gránulos usando un colador de malla fina, no de metal. Después de colar, desecha el líquido y coloca los gránulos en un recipiente, y siendo un poquito exigentes, repetimos, lo más conveniente es que no sea metálico. Así, el resultado nos quedará mucho más natural. Rellena el recipiente con leche, entre medio litro y un litro, la cantidad de leche siempre dependerá del espesor que quieras darle.

Se trata de un alimento muy parecido al yogurtSe trata de un alimento muy parecido al yogurt

Cubre el recipiente con varias capas de papel de cocina y después sujeta con una goma. Así evitarás que caiga polvo o algún intruso (un bichito, por ejemplo). De esta manera el kéfir podrá respirar. Al terminar guarda el tarro en un lugar con poca luz y que tenga entre 20 y 25 grados de temperatura.

El kéfir deberá reposar entre 24 y 48 horas para estar listo, todo dependerá de la temperatura del lugar y la cantidad de gránulos y leche que hayamos añadido en el proceso anterior. Intenta no descuidarlo, vigila el recipiente más o menos cada 8 horas. Una vez listo, comprueba su espesor, lo suyo sería que tuviera una textura de yogur líquido y aunque veamos que el suero se ha separado de la caseína, no importa. De ser así, remueve el resultado para homogeneizar y cuela de nuevo en un colador de malla fina. Recuerda que lo mejor es que no sea metálico.

El resultado líquido será nuestro kéfir de leche y con los gránulos restantes, podremos hacer más si nos gusta, que seguro que sí. Podremos consumir el kéfir durante los siguientes 7-10 días, aunque la acidez seguirá aumentando, porque la fermentación no para totalmente. ¡Date prisa!

Consejos de preparación

-Se puede preparar la cantidad de kefir que queramos, siempre que el recipiente tenga menos aire. Esto se debe a que durante la fermentación, se produce una presión de gas que aumenta a medida que sube la temperatura.

-Lo más conveniente es que el kefir esté siempre sumergido en leche entera y no en semidesnatada, desnatada u otras tipologías de leche como soja o avena. No obstante, son conocidos algunos casos de kefir que se han desarrollado en leche semidesnatada o desnatada, pero habría que alternar el cultivo con leche entera.

Puedes comerlo con frutos rojso, del bosque o alguna fruta de temporadaPuedes comerlo con frutos rojso, del bosque o alguna fruta de temporada

-Como hemos mencionado durante el artículo, los utensilios para la preparación del kefir no deben ser metálicos, ya que este material no es estable en un medio ácido como es este alimento y podría transferir partículas nocivas.

-Puedes usar el kéfir para cocinar, hay numerosas recetas que usan la leche kefirada para hacer quesos de untar, queso sólido o ensaladas, también puedes usarlo como sustituto al yogurt en cualquier receta.

-Esperamos que nuestros consejos hayan sido útiles para la preparación de esta curiosa receta y además, desde Bekia cocina queremos animarte descubrir en nuestra web más recetas curiosas como el kéfir de leche y saca la luz tu faceta de 'Cocinillas'.

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