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40 min. | Baja

Salmorejo

El tomate es el gran protagonista de esta elaboración procedente de córdoba. Una receta sencilla, rápida y nutritiva que podrás disfrutar como entrante o plato principal.

Receta archivada en: Sopas y cremas, Verduras y hortalizas, Española, Aperitivos

Ingredientes para Menos 4 Más personas

  • 1 kilo de tomate maduros
  • 200 gramos de pan
  • 150 mililitros de aceite de oliva
  • 1 diente de ajo
  • Sal

Receta paso a paso

1 Calentamos un olla grande con agua. Hacemos una cruz en la base de los tomates para que sea más fácil perlarlos.

2 Hervimos durante apenas 1 minutos hasta que veamos que comienza a separarse la piel.

3 Ponemos hielo y agua fría en un recipiente y sumergimos los tomates para que sea más fácil pelarlos. 

4 Troceamos el pan de un par de días y lo ponemos en otro recipiente. Pelamos y troceamos los tomates y los dejamos sobre el pan para que empape bien. 

5 Añadimos sal y, si el pan está muy duro, lo dejamos durante 20 minutos ahi.

6 Pelamos y cortamos un diente de ajo sin el corazón. Añadiremos al gusto por lo que mejor poner menos para poder rectificar luego. 

7 Echamos el aceite de oliva y batimos hasta que todo que bien triturado sin grumos. Rectificamos con la sal y el ajo si fuera necesario.

8 Servimos muy frío. 

Receta completa

El salmorejo es una receta original de Córdoba. Una elaboración cuyo ingrediente principal, el tomate, acaba siendo el gran protagonista de esta saludable y deliciosa crema. Lo primero que tendremos que hacer será seleccionar los tomates que utilizaremos. Tendremos que utilizar tomates bien maduros para que el resultado final tenga todo el sabor y el color que requiere esta preparación. 

SalmorejoSi se prefiere, también se pueden quitar las semillas del tomate antes de triturar

Pondremos una olla con agua a calentar. Prepararemos los tomates haciéndoles una cruz con un cuchillo en la base. El corte no lo haremos muy profundo ya que no queremos partirlos. Será una cruz superficial para que con el agua caliente comience a separarse la piel del tomate.

Una vez con el agua en ebullición apagaremos el fuego y añadiremos los tomates. No los dejaremos más de un minuto, ya que veremos que enseguida comezará a hacer su función de facilitar que la piel se quede suelta y separada de la carne del tomate en sí. Prepararemos un recipiente con agua fría y cubitos de hielo donde sumergiremos inmediatamente los tomates para que, con el cambio de temperatura, sea mucho más fácil desprenderse de la piel. 

En otro recipiente cortaremos el pan en trozos y reservaremos. Iremos sacando los tomates y, tras pelarlos, los haremos trozos que dejaremos junto a este pan. El pan es recomendable que esté ligeramente duro, de un día o dos. Cuanto más duro esté, más tiempo tendrán que estar los tomates encima para que se ablanden con el jugo. Echaremos un poco de sal y pelaremos un diente de ajo, cortándolo sin añadir la parte central para prevenir que siente mal. Es recomendable echar la mitad e ir rectificando posteriormente con el fin de que no quede incomible debido al sabor del ajo. 

Tras añadir el aceite comenzaremos a batir con la ayuda de una batidora. Trituraremos todos los ingredientes hasta dejar una crema fina y sin grumos por lo que es recomendable estar con la batidora el tiempo que haga falta para que lo consigamos. Una vez mezclado todo probaremos para rectificar con sal y ajo si se viese necesario. Lo meteremos al frigorífico para servirlo bien fresquito luego. Pondremos, si queremos. un poco de huevo cocido o jamón para servir.

Salmorejo¡A disfrutar!
 

Consejos de preparación

- La receta original es muy espesa por lo que si quieres que sea mucho más ligera tendrás que quitar un poco de pan. 

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