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Caracoles de Navidad

Los caracoles o gustan mucho o no gustan nada... Pero si a ti sí que te gustan, descubre cómo hacer esta receta de caracoles por Navidad

Receta archivada en: Mariscos, Directo al plato, Platos principales

Ingredientes para Menos 4 Más personas

Receta completa

La receta

Esta receta es una tradición típica de Cantabria que viene llevándose a cabo desde hace épocas. Es típico que, antes de la Navidad, haya familiares que se reúnan para limpiarlos. En los pueblos marineros, antiguamente, existía la tradición de que, antes de empezar la limpieza de los caracoles, había que darles unos cuantos lavados en el agua del mar. Para ello, y metidos en una red, se introducían tres veces en el agua para que fueran soltando la suciedad. Decían que esas tres veces debían coincidir con distintos golpes de ola para que la limpieza fuese más exhaustiva. Ahora no lo hagas: ¡Está prohibido!

Esta receta es una tradición típica de CantabriaEsta receta es una tradición típica de Cantabria

Pasos previos: limpieza de los caracoles

En principio, lo más importante es procurar que los caracoles tengan una limpieza lo más correcta y exhaustiva posible. Ésta suele llevarse a cabo alrededor de dos semanas antes de la Navidad. Para ello, hay que hacerlos ayunar durante una semana entre serrín. A continuación, se les quita la cascarilla que forma el tabique, perforándola con una aguja gruesa. Puede usarse, para esto, un palillo.

Tras esto, se lavan en varias aguas y se escurren para, posteriormente, ponerlos en un barreño y se cubran con sal gorda. Así se tienen durante dos días y, al tercer día, se les echa dos vasos de vinagre y uno de agua tibia. De vez en cuando es bueno que se remuevan con una cuchara de madera para que suelten la baba y no quede presencia alguna de esta sustancia.

Paso a paso

Una vez que los caracoles ya están limpio, hay que cocerlos en tres aguas. La primera y la segunda vez, se cuecen durante cinco minutos cambiando el agua y refrescándoles en agua fría en cada cambio. Ya con la tercera agua, se echan los pimientos choriceros partidos en dos y un poco de guindilla y se dejan cociendo durante tres cuartos de hora.

Mientras tanto, se van picando el jamón y el chorizo en pequeños cuadraditos y se preparan las nueces machacándolas en el mortero. No hace falta que los utilices aún, simplemente se trata de un paso que se adelanta para, cuando llegue el momento de incluirlo en nuestra receta, ya lo tengamos preparado. De la misma manera, podemos ir haciendo el tomate, en el caso de que lo queramos casero. En este caso, habrá que coger los tomates maduros y juntarlos con aceite, cebolla, ajo, pimentón y sal en una cazuela. Una vez que esté hecha la mezcla habrá que pasarla por el pasapuré para tener nuestro tomate ya hecho.

Ahora, toca empezar a cocinar en la cazuela donde vamos a hacer los caracoles. Ésta ha de ser lo suficientemente amplia como para dar cabida a los dos kilos de caracoles y a los distintos ingredientes que los acompañan en esta receta propia de la Navidad de Cantabria. En muchos casos, se tiene un recipiente que se saca cada Navidad exclusivamente para hacer caracoles.

La preparación de un plato de caracoles de Navidad no requiere de una gran elaboraciónLa preparación de un plato de caracoles de Navidad no requiere de una gran elaboración

Una vez que ya la tenemos escogida, hay que echarle aceite en abundancia y se le añade media cebolla picada. Cuando ésta comience a ablandarse habrá que incorporar las nueces machacadas, el tomate, el chorizo, la carne de los pimientos choriceros cocidos y un poco de ralladura de nuez moscada. Se rehoga todo junto dándole unas vueltas y, seguidamente, se echan en la cazuela los caracoles cocidos y escurridos. 

A continuación, se cubren con una cantidad de agua moderada para evitar que ésta pueda anular algún sabor, se tapa y se deja cocer a un fuego moderado durante 15 minutos. Así se consigue que los caracoles vayan cogiendo el sabor de todos los ingredientes que hemos introducido. Cuando pase el tiempo, habrá que probar para así poder darle el toque de sal y picante que más nos gusta a cada uno. Siempre teniendo en cuenta que lo van a comer más personas aparte de nosotros.

Consejos de preparación

La preparación de un plato de caracoles de Navidad no requiere de una gran elaboración. Bastará con servir a cada persona que vaya a comerlos la cantidad que precise. No suele echarse una cantidad grande, ya que se trata de un entrante y hay que dejar espacio para el resto de la comida.

Más importante, si cabe, que la preparación de los caracoles en la mesa, es poner cuencos donde se puedan ir echando los que queden vacíos. De igual manera, cada persona que vaya a comerlos debe tener su propio palillo para poder sacar la carne de dentro. No hay que olvidar el dicho de que no debe quedar nada en el plato. Por eso, una pequeña cuchara servirá para comer los ingredientes que hemos echado y que suelen quedarse en el fondo del plato.

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